Trump declara la guerra comercial al mundo con un arancel universal del 10% y castigos mayores a sus principales socios comerciales

El mandatario adelantó que a partir en la medianoche entrarán en vigor los aranceles del 25% a los autos importados.

WASHINGTON – La historia de la economía mundial dio un giro este miércoles en la Rosaleda de la Casa Blanca, en el exterior del Despacho Oval. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiso conceder una solemnidad especial al anuncio de los aranceles en la tercera fecha bautizada por él como “Día de la Liberación” en los últimos meses. En un día cubierto, Trump llenó de nubarrones el horizonte económico con los aranceles más altos en un siglo. Estados Unidos impondrá un arancel universal mínimo del 10% a todas las importaciones y castigará más a los países y bloques con los que tiene un mayor déficit comercial, entre ellos la Unión Europea, a la que aplicará un 20%.

Trump ha enseñado un cartel con los aranceles de los principales socios comerciales: Unión Europea (20%); China (34%); Japón (24%); Vietnam (46%); Taiwán (32%); India (26%); Corea del Sur (25%); Tailandia (36%); Suiza (31%); Indonesia (32%); Brasil y Reino Unido (10%). El presidente alega sin fundamento que eso es la mitad de las cargas que esos países imponen a Estados Unidos. En este momento, Canadá y México siguen sujetos a la Emergencia Nacional relacionada con el fentanilo y la migración, de modo que no se les aplica el nuevo régimen. Se mantiene el 25% para las importaciones que no cumplen el TMEC y están exentas las que sí cumplen.

Tras un discurso lleno de resentimiento y ánimo de revancha, Trump ha firmado un decreto que levanta un muro a las importaciones de otros países, Trump cree que su medida permitirá a Estados Unidos inaugurar una edad de oro. En cambio, los economistas temen que desate una guerra comercial que meta a Estados Unidos y a parte de sus socios comerciales en recesión. Los aranceles de Trump son un ataque incluso a los tradicionales socios y aliados de Estados Unidos. En ese sentido, es también un nuevo manotazo en el tablero geopolítico y un golpe a la globalización. “El 2 de abril será recordado como el día en que la industria de EE UU volvió a nacer. Nos han engañado durante más de 50 años, pero no va a volver a ocurrir”, ha enfatizado.

El presidente ha dado su discurso con miembros de su gabinete, congresistas, autoridades y trabajadores industriales como invitados. Tras él tenía grandes banderas de Estados Unidos. Trump ha proclamado el “día de la independencia económica de Estados Unidos” mientras lanzaba datos falsos para justificar sus medidas.

Trump decidió poner los aranceles en el centro de su política económica, en una especie de viaje al siglo XIX, cuando eran la principal fuente de ingresos del Tesoro de Estados Unidos. El presidente quiere que los impuestos a la importación recauden cientos de miles de millones de dólares anuales, lo que le facilitaría financiar otras rebajas de impuestos. Al tiempo, quiere que sirvan para revitalizar la producción industrial del país, al hacer más caros los productos importados. Ambos objetivos entran en conflicto entre sí.

El aparato de propaganda de la Casa Blanca bautizó el evento de este miércoles como “Make America Wealthy Again” (Hacer que Estados Unidos vuelva a ser rico), una de las variaciones del lema trumpista. El presidente aprovechó para lanzar su mayor andanada proteccionista, con lo que de forma impropia denomina aranceles “recíprocos”.

Los aranceles no son recíprocos, por más que Trump insista en ello. Lo que pretende Estados Unidos es reducir significativamente o eliminar el elevado déficit comercial que tiene, de 1,2 billones de dólares en 2024.

En su falsa narrativa, todos los países han estado estafando a Estados Unidos durante décadas y lo que hace su Gobierno es responder de forma “benevolente”. De hecho, fuentes de la Casa Blanca sostienen sin fundamento que los aranceles impuestos son la mitad de los que corresponderían para la reciprocidad de trato. En realidad, Trump hace saltar por los aires las reglas del comercio global, desatando un terremoto de consecuencias imprevisibles. Los Gobiernos de todo el mundo preparan su respuesta en forma de represalias, ayudas a sectores afectados o concesiones a Washington, dependiendo de su estrategia negociadora.

Las discusiones sobre el alcance de los aranceles recíprocos se han extendido hasta última hora en el seno del Gobierno de Trump, que ha estado dando bandazos con su política comercial. La incertidumbre creada ha lastrado la economía de Estados Unidos antes incluso de que se conozca el alcance de sus medidas.

El martes por la mañana, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que los aranceles entrarían en vigor inmediatamente, pero los hechos han vuelto a dejarla en mal lugar una vez más. Los aranceles no se aplicarán de inmediato, sino que la tarifa general entrará en vigor el próximo sábado y los llamados aranceles recíprocos se aplicarán a partir del 9 de abril.

Los nuevos aranceles se suman a los que ya están en vigor. A principios de febrero, Trump introdujo un arancel del 10% sobre todos los productos chinos importados a Estados Unidos. Luego se eximieron los envíos de menor tamaño. Un mes después, el impuesto se duplicó, hasta el 20%. A principios de marzo entró en vigor un gravamen general del 25% sobre la mayoría de las importaciones procedentes de Canadá y México. Dos días después se anunciaron una serie de exenciones a los productos cubiertos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). El 12 de marzo entraron en vigor aranceles del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio. El 26 de marzo se anunció un impuesto del 25% sobre las importaciones de automóviles para gravar los vehículos ensamblados desde el 3 de abril y los principales componentes y piezas, desde el 3 de mayo.

Para el futuro, además, Trump ha mencionado los semiconductores, los productos farmacéuticos, los alimentos, el cobre, la madera (e incluso en una ocasión el petróleo) como otros bienes que podrían enfrentarse a nuevos impuestos a la importación. El presidente, además, ha autorizado al secretario de Estado, Marco Rubio, a imponer aranceles del 25% a los países que compren petróleo a Venezuela.

Leave a Comment

You must be logged in to post a comment.

© 2012-2017 El Latino de Hoy Newspaper de Oregon | Powered by Graphix4.com

Scroll to top
UA-9781969-33