Debate en España: Vox impulsa prohibir el uso del burka y el niqab en espacios públicos y la izquierda se opone

febrero 16, 2026

La propuesta del partido fue respaldada por el PP.

MADRID – Esta semana, el debate que se ha tomado el protagonismo en España es el uso del burka y el niqab —velos islámicos que ocultan el rostro y el cuerpo— en espacios públicos.

Esto, luego de que el domingo el partido de ultraderecha, Vox, anunciara que llevará este martes al Congreso de los Diputados una iniciativa legislativa para prohibir estas vestimentas, por el hecho de que «limitan la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana».

Los dos atuendos femeninos esconden distintas partes del cuerpo. Por un lado, en el caso del burka, la tela oculta todo el cuerpo, mientras que el niqab solo deja al descubierto los ojos. La medida no afecta al hiyab o velo islámico, una prenda de vestir y seña de identidad religiosa que solo cubre el pelo y el cuello.

A la propuesta también se sumó el Partido Popular (PP), de derecha tradicional, de acuerdo con su portavoz en la Cámara Baja, Ester Muñoz, quien señaló que «tenemos que fijarnos en las cuestiones que nos unen (con Vox)».

La medida de Vox se enmarca, en las palabras del partido, en «la protección de la dignidad de las mujeres y la seguridad ciudadana en el espacio público», y se justifica que una gran exposición de estos atuendos se debe a «la llegada masiva de inmigrantes de países con fuerte influencia islamista»

«Pretenden imponer las costumbres islamistas en el espacio público (…) Una falsa noción de tolerancia podría conducir a permitir la progresiva normalización de hábitos como la circulación masiva de personas con el rostro cubierto, pero ello supondría admitir como corriente una costumbre que es sencillamente incompatible con el modo de vida de nuestra civilización, además de entrañar graves peligros para la seguridad ciudadana», cuestiona el partido.

En base a ello es que la normativa propone penas de prisión de un año y seis meses hasta sentencias de tres años para quienes impongan «mediante violencia, intimidación o cualquier forma de coacción, el uso de los velos denominados niqab y burka».

Además, se señala que si «la víctima» se encuentra «en una situación de especial vulnerabilidad» por enfermedad, discapacidad o ser menor de edad, la pena de cárcel en esos casos será de dos años y seis meses a cuatro años.

«No queremos a ninguna mujer encerrada en una cárcel de tela»

Este lunes, José Antonio Fuster, portavoz de Vox, defendió la medida señalando que no quieren «a ninguna mujer encerrada en una cárcel de tela», y ha propuesto ampliar el veto al velo no integral, el pañuelo o hiyab, también en los colegios.

«No queremos a ninguna mujer encerrada en una cárcel de tela en España. Lo que hagan en sus países nos parecerá una desgracia, pero en España no. Nosotros no queremos que el islamismo se abra paso por las calles de España. Y se está abriendo. Y no queremos porque es puro sentido común, porque es lo que defiende la inmensa mayoría de los españoles. El islamismo es una amenaza para nuestra identidad», sostuvo Fuster.

Además, agregó que «en Francia uno puede ir con el velo por la calle, pero en cuanto entra en un espacio público, en un espacio público, en este caso, como es un colegio, una universidad, se lo tiene que quitar. Es sentido común. No podemos admitir eso en una aula, por ejemplo. Una niña. ¿Qué espanto es este?».

Así también defendió que «todo el que venga a España, incluso de vacaciones» debe hacerlo «respetando» la «cultura» española. «Todo el que haya venido a imponer la suya, y mucho más si es el islamismo, tiene que marcharse de vuelta a su país. Lo más lejos que sea», aseveró.

La izquierda se opone a la medida «retrógrada»

Lara Hernández, coordinadora de Sumar, fuerza de izquierda, aseguró que su grupo parlamentario votará en contra del proyecto de ley, calificándolo como una medida «retrógrada».

No dejó, tampoco, de criticar al PP por mostrar su apoyo a la iniciativa, lo que, según sus palabras, evidencia sin «pudor ni vergüenza» su intención de lograr acuerdos con Vox para futuros gobiernos.

«El PP no tiene más hoja de ruta que destruir la democracia en nuestro país y hacerlo de la mano de aquellos que explícitamente lo han puesto encima de la mesa, como es la extrema derecha», cuestionó. Que el PP se haya sumado, «dice mucho del caos ideológico y político que tiene», concluyó.

Para Hernández, la prohibición atenta contra la libertad de expresión, de culto y a la «dignidad» de las mujeres. En ese sentido, sostuvo que Vox quiere que las mujeres se queden «dentro de casa».