Líder cubano critica cumbre convocada por Trump en EE.UU.: «Reaccionaria y neocolonial»

marzo 8, 2026

Miguel Díaz-Canel afirmó que el encuentro supuso «una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del Norte».

LA HABANA – El Gobierno cubano criticó este sábado la «pequeña cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida» por -según dijo- minar la independencia, la seguridad y la paz de América Latina y el Caribe.

El Ejecutivo isleño se refería así a la llamada cumbre «Escudo de las Américas» que tuvo lugar este sábado en Miami (EE.UU.) con el presidente estadounidense, Donald Trump, y más de una decena de mandatarios de la región ideológicamente cercanos, incluido el Presidente electo de Chile José Antonio Kast.

«Es un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como zona de Paz, un ataque a las aspiraciones de integración regional y una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del Norte bajo los preceptos de la Doctrina Monroe», escribió en redes sociales el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

El Jefe de Estado cubano criticó especialmente el acuerdo de la cumbre que «compromete» a los firmantes a «aceptar el uso letal de fuerza militar estadounidense para resolver problemas internos, el orden y tranquilidad de sus países».

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, insistió también en redes sociales en este sentido al afirmar que la cumbre «busca obligarlos a aceptar» una «mayor subordinación de sus naciones a la potencia del Norte», algo que calificó de un «claro y peligroso retroceso» en el «proceso independentista» de América Latina y el Caribe.

«El único resultado hecho público es la firma por parte de los asistentes de un servil y deshonroso documento que propugna el uso de la fuerza militar, en particular la de EE.UU., como arma represiva contra los carteles criminales en cada país y para sofocar problemas internos y fronterizos», afirmó Rodríguez.

En conclusión, agregó, «significa una grave amenaza a la paz, la seguridad, la estabilidad y la integridad regional y una grosera violación de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de paz», que se firmó hace más de una década en La Habana.