La derrota (112-101) de los Blazers en San Antonio prepara un gran partido para el viernes

abril 9, 2026

Una oportunidad crucial se escapa, pero queda otra más.

PORTLAND – Los Portland Trail Blazers recibieron buenas noticias durante su viaje para enfrentarse a los San Antonio Spurs el miércoles por la noche. Los Los Angeles Clippers —el equipo con el que los Blazers compiten en la carrera hacia el Torneo Play-In de la NBA— perdieron ante el Oklahoma City Thunder.

Esto mitigó el impacto de la derrota de Portland por 112-101 a manos de unos Spurs que jugaron sin su pívot de talla mundial, Victor Wembanyama.

Los Blazers desplegaron cierta energía, pero esta resultó caótica e ineficaz; fue como ver a un estudiante de secundaria lanzando puñetazos a un boxeador profesional: mucha actividad frenética, pero escasos resultados.

Los Blazers comenzaron la noche intentando sacar provecho de su envergadura, utilizando al pívot Donovan Clingan cerca del aro, tratando de cerrar espacios en la pintura ante las penetraciones de los Spurs y formando un muro defensivo y reboteador.

La estrategia funcionó bastante bien al principio, mientras San Antonio fallaba sus intentos de triple. Sin embargo, en cuanto empezaron a acertar y el juego se abrió en la cancha, Portland quedó sentenciado.

El juego de media distancia de los Spurs se volvió letal con rapidez. Poco después, recurrieron a los cortes y los pases bombeados, acciones que desmantelaron por completo el intento de defensa de los Blazers. San Antonio terminó con un 49% de acierto en tiros de campo, producto de una gran cantidad de lanzamientos sencillos.

Si los Spurs hubieran fallado más triples (11 de 29; un 38%) o si los Blazers hubieran anotado más (12 de 37; un 32%), el partido podría haber resultado más reñido. Pero no hubo tal suerte.
Podríamos seguir comentando el mal partido de los Blazers, pero lo más sensato sería centrar nuestra atención en el partido del viernes por la noche contra los Clippers.

El encuentro comenzará a las 7:00 p.m. en el Moda Center.

Con los Blazers con un balance de 40-40 y los Clippers con 41-39, este enfrentamiento decidirá casi con total certeza el octavo puesto en la Conferencia Oeste, así como los cruciales privilegios del Play-In que este conlleva.

Si los Clips ganan, la temporada de Portland habrá terminado y ocuparán el noveno lugar en el torneo. Si los Blazers ganan, ambos equipos quedarán empatados y Portland tendrá la ventaja en el desempate.

Esto dejaría pendiente una victoria más, el domingo contra los Sacramento Kings, para determinar el destino de Portland. Si ganan ese partido, asegurarán el octavo puesto. Pero, antes que nada, tienen que llegar hasta ese punto.