Inflación en Argentina suma diez meses sin bajar: Milei reconoce que «el dato no nos gusta»

abril 14, 2026

El IPC acumuló 9,4% en el primer trimestre y 32,6% en doce meses, con alzas lideradas por Educación, Transporte y tarifas.

BUENOS AIRES – La inflación de marzo volvió a acelerarse, lleva diez meses sin bajar y fue de 3,4%. Se trata de la más alta en lo que va de 2026.

En el primer trimestre, acumuló 9,4%, casi la variación esperada para todo el año por el ministro de Economía, Luis Caputo, en su proyecto de presupuesto. El Gobierno y los economistas privados creen que en este mes finalmente se ralentizará.

El incremento interanual llegó a 32,6%, según informó el Indec. El dato fue mayor al esperado por el mercado (3%), pero además se aceleró una décima la inflación núcleo (3,2%).

Los sectores que más aumentaron fueron Educación (12,1%); Transporte (4,1%) y Vivienda, Agua, Electricidad, gas y otros combustibles (3,7%). Los alimentos subieron 3,4% (en la carne, que habría aflojado en abril, hubo alzas de hasta el 8%). Hay regiones del país (noroeste y noreste) que tuvieron una inflación del 4% en el mes.

«El dato es malo», posteó el presidente de Argentina Javier Milei. «El dato no nos gusta, ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente», dijo en su cuenta de X.

El alza de precios del mes de marzo fue la más alta en un año, desde marzo de 2025, cuando marcó 3,7%. Aquel mes, el propio Caputo había adelantado que el esquema cambiario se modificaría en el marco de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero sin dar precisiones. Entonces, la volatilidad cambiaria impactó de lleno en los precios al consumidor.

El de este marzo no fue el caso. El peso argentino se apreció en las últimas semanas en un contexto de orden macro, saneamiento del Banco Central (BCRA), escasez de pesos y en un proceso de compra de reservas al que le cuesta convertirse en acumulación por la falta de confianza entre inversores, lo que aún deja al riesgo país elevado y le impide al Gobierno volver al mercado.

El mes pasado sufrió el impacto del alza de los combustibles derivada del conflicto que inició el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en Medio Oriente; el de la decisión oficial de impulsar el precio de las tarifas por arriba de la inflación; y, según el diagnóstico del propio Gobierno, el efecto inercial que el movimiento del tipo de cambio tuvo derivado de la significativa dolarización de carteras el año pasado en medio del proceso electoral de mitad de término.

También se le sumó, como todos los marzos (inicio de clases), el impacto estacional de la Educación.