Muere a los 93 años Bob Packwood, senador obligado a dimitir por un escándalo sexual

06/08/2026

Durante más de dos décadas fue una de las figuras más influyentes del Senado de Estados Unidos, pero su carrera terminó abruptamente en 1995. Nacido en Portland, Oregón, en septiembre de 1932.

PORTLAND – Bob Packwood, uno de los políticos más influyentes de Oregón durante la segunda mitad del siglo XX y figura clave en importantes reformas legislativas en Estados Unidos, murió el 6 de junio a los 93 años de edad en un centro de cuidados, según confirmó un portavoz de su familia.

Su fallecimiento cierra la historia de una de las trayectorias más complejas y contradictorias de la política estadounidense: un senador reconocido por su capacidad para construir consensos y negociar acuerdos bipartidistas, pero cuya carrera terminó envuelta en acusaciones de acoso y agresión sexual que derivaron en una investigación ética sin precedentes en el Senado.

De joven promesa republicana a figura nacional

Nacido en Portland, Oregón, en septiembre de 1932, Robert William Packwood era hijo de un cabildero del sector de servicios públicos. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Willamette y posteriormente Derecho en la Universidad de Nueva York.

Su ascenso político fue rápido. Tras ser elegido para la Cámara de Representantes de Oregón en 1962, se consolidó como una de las figuras emergentes del Partido Republicano estatal. En 1968 derrotó al veterano senador demócrata Wayne Morse y llegó al Senado de Estados Unidos con apenas 36 años, convirtiéndose entonces en el senador más joven del país.

Durante los siguientes 26 años acumuló influencia en Washington y llegó a presidir el poderoso Comité de Finanzas del Senado, desde donde impulsó la histórica Ley de Reforma Tributaria de 1986, considerada una de las modificaciones más profundas al sistema fiscal estadounidense.

Un republicano atípico

Packwood destacó por posiciones que con frecuencia chocaban con sectores conservadores de su partido.

Fue uno de los primeros republicanos en respaldar públicamente el derecho al aborto y presentó una iniciativa para legalizarlo años antes de que la Corte Suprema reconociera ese derecho en la histórica decisión Roe vs. Wade.

También se convirtió en uno de los primeros senadores republicanos en pedir la destitución del presidente Richard Nixon tras el escándalo de Watergate y posteriormente se opuso a las nominaciones de Robert Bork y Clarence Thomas para la Corte Suprema debido a sus posturas sobre el aborto.

Su independencia política le permitió construir alianzas con grupos feministas y organizaciones ambientales, además de consolidar una reputación como hábil negociador en temas fiscales y presupuestarios.

Entre sus logros legislativos también se cuenta su papel en la protección del área recreativa de Hells Canyon, en la frontera entre Oregón e Idaho, al impedir proyectos de represas sobre el río Snake.

El escándalo que acabó con su carrera

La imagen pública de Packwood comenzó a derrumbarse en la década de 1990, cuando varias mujeres denunciaron haber sido víctimas de comportamientos inapropiados, acoso sexual y agresiones por parte del senador.

Las acusaciones cobraron notoriedad tras una investigación periodística que recopiló testimonios de mujeres que afirmaban haber sido besadas, manoseadas o abordadas de forma no consentida por Packwood tanto en sus oficinas como en dependencias del Capitolio.

Con el paso de los meses surgieron nuevas denuncias y el Comité de Ética del Senado inició una investigación formal.

Durante el proceso, Packwood intentó defenderse atacando la credibilidad de sus acusadoras y recurrió incluso a fragmentos de sus diarios personales para justificar sus acciones. Sin embargo, la estrategia terminó agravando su situación política.

En septiembre de 1995, el Comité de Ética concluyó que había incurrido en conducta sexual inapropiada y obstrucción de la investigación. Los integrantes del comité votaron de manera unánime a favor de su expulsión.

Horas antes de que el Senado formalizara la medida, Packwood presentó su renuncia.

Los años posteriores

Tras abandonar la política, Packwood se mantuvo alejado del protagonismo nacional que había marcado gran parte de su vida pública.

Contrajo matrimonio con Elaine Franklin, quien había sido una de sus principales colaboradoras, y trabajó durante varios años como consultor y cabildero en el sector privado.

Aunque siguió participando ocasionalmente en debates sobre política fiscal y recordando su papel en la reforma tributaria de 1986, nunca recuperó la relevancia que tuvo durante su etapa en el Senado.

Su legado permanece dividido entre quienes destacan sus aportes legislativos y quienes consideran que las acusaciones que precipitaron su caída constituyen el aspecto más significativo de su trayectoria pública.

Packwood deja a su esposa, Elaine Franklin; a sus hijos, William Packwood y Shyla Moeller; y una historia política que continúa siendo objeto de debate tres décadas después de su salida del Senado.