Estados Unidos diseñó una estrategia multimillonaria para detectar, neutralizar y derribar aparatos que sobrevuelen estadios y “fan zones” del torneo.
SEATTLE – La posibilidad de que un dron cargado con explosivos sobrevuele un estadio repleto de aficionados se convirtió en el principal escenario de riesgo para las autoridades encargadas de la seguridad del Mundial de Fútbol 2026.
Frente a esa amenaza, Estados Unidos, uno de los tres países anfitriones del torneo, puso en marcha una estrategia multimillonaria destinada a vigilar los cielos y neutralizar cualquier aeronave no autorizada que ingrese en las zonas restringidas.
La magnitud del campeonato, el primero con 48 selecciones y 104 partidos, elevó las exigencias de seguridad a niveles sin precedentes.
Con una inversión de más de US$365 millones en sistemas antidrones, las autoridades buscan proteger estadios, «fan zones», aeropuertos y centros de transporte, en medio de crecientes preocupaciones por el uso de estas tecnologías en conflictos recientes y por la dificultad de anticipar posibles amenazas en eventos masivos.
La amenaza de los drones
• El certamen que arranca este jueves, y que tendrá su primer partido en suelo estadounidense el viernes, fue clasificado como un evento de seguridad nacional.
• Esto supone una prueba importante para establecer si el Gobierno es capaz de proteger los estadios llenos, frente a la amenaza de los drones encabezando la lista de preocupaciones.

• «Uno de las mayores temores es que alguien intente volar un dron con explosivos hacia uno de los eventos del Mundial», dice a EFE Jeff Flohr, del Departamento del Alguacil del condado de King, una de las agencias encargadas de velar por la seguridad de Seattle (Washington), que albergará seis partidos.
• Estados Unidos invirtió unos 365 millones de dólares en sistemas destinados a crear un escudo tecnológico que permita detectar amenazas planteadas por las aeronaves, las cuales demostraron su efectividad de ataque en guerras como la de Ucrania e Irán.
• Cerca de 12 millones de dólares de las subvenciones federales fueron destinados a la seguridad del Mundial en Seattle, la mayor parte enfocada en vigilar las «zonas de prohibición» de drones establecidas por la Administración Federal de Aviación (FAA).
• Estas áreas fueron delineadas alrededor de todos los estadios y eventos para aficionados en el país.
• La estrategia se concentró en poder detectar, ver y controlar estos drones no autorizados, según explica Flohr.
• Los operativos de vigilancia en los cielos se extenderán a aeropuertos y centros de transportes, añade.

• En ese sentido, Patrick Grandy, subdirector de la oficina del FBI en Los Ángeles, dijo que las autoridades están listas «para derribar» cualquier vehículo que viole las zonas de prohibición de vuelo.
• Las violaciones de las zonas restringidas suponen penas de prisión federal, multas de hasta 100.000 dólares y la confiscación del dron.
Los caza drones
• Canadá, Estados Unidos y México son los tres países coanfitriones del mayor Mundial de la historia, que cuenta con 48 países participantes y 104 partidos.
• Ante la magnitud, apostaron por tecnologías como «Cyber-over-RF» de la compañía Sentrycs, que ofrece una solución antidrones de «neutralización suave» («soft kill», en inglés).

• Eric Brock, director ejecutivo de Ondas Holdings, dueña de Sentrycs, explicó a EFE que esta tecnología puede tomar el control o detener un dron no autorizado de forma segura sin causar perturbaciones generalizadas.
• «Esto es especialmente importante en entornos urbanos densos, donde las agencias de seguridad pública no pueden permitirse interferir con redes celulares, señales GPS, comunicaciones de emergencia, aeropuertos u otros sistemas críticos», ahonda el ejecutivo.
• En este sentido, Flohr dice que la Policía suele preferir este enfoque no disruptivo, ya que les permite hacer frente a la amenaza manteniendo al mismo tiempo el funcionamiento normal y seguro del entorno.
• Y es que las preocupaciones por los drones no autorizados no vienen sólo de actores malintencionados.
• Incluso los operadores descuidados o que desconocen las normas pueden crear situaciones peligrosas, lo que obligó. a ampliar la vigilancia.
Aún rezagados para el gran desafío
• Tanto Flohr como Brock califican como «un gran desafío» proteger el Mundial, pero ambos creen que los países anfitriones se encuentran preparados para enfrentar una posible situación de peligro.
• No obstante, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, reconoció el miércoles pasado ante el Congreso que la cartera todavía está tratando de ponerse al día en cuanto a la lucha contra los drones.

• «Hemos invertido una enorme cantidad de recursos y dinero para tener una capacidad ofensiva frente a los drones, pero en lo que respecta a las medidas de defensa contra ellos, todos estamos un poco rezagados», admitió Mullin.
• Además, en la instancia citó operativos como el del Gran Premio de Fórmula 1 de Miami de mayo, donde fueron interceptados ocho drones, o las 12 aeronaves no tripuladas que tuvieron que ser deshabilitadas en el Masters de golf de Georgia en abril.
