Trump impone nuevo arancel del 100% sobre productos farmacéuticos patentados y sus ingredientes

abril 3, 2026

El fin de la acción, de acuerdo con la Administración Trump, es reforzar la seguridad nacional y la salud pública de EE.UU.

WASHINGTON – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves la imposición de un arancel del 100% sobre los productos farmacéuticos patentados y sus ingredientes en virtud de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial (1962).

Una hoja informativa de la Casa Blanca señaló que los aranceles entrarán en vigor en un plazo de 120 días para algunas grandes empresas, y en 180 días para las de menor tamaño.

El fin de la acción, de acuerdo con la Administración, es reforzar la seguridad nacional y la salud pública de EE.UU.

La imposición va de la mano con la firma de la orden ejecutiva “Ajuste de las importaciones de productos farmacéuticos e ingredientes farmacéuticos a los EE.UU.”.

La información provista por el gobierno federal especificó que, si un producto farmacéutico proviene de la Unión Europea, Japón, Corea, o de Suiza y Liechtenstein, se aplicará un arancel del 15%. En el caso de productos provenientes de Reino Unido, el arancel será menor como resultado de un acuerdo farmacéutico con ese país que se concretó recientemente.

La Administración Trump indicó que a las empresas con acuerdos de “Nación Más Favorecida” (NMF) con el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y acuerdos de relocalización con el Departamento de Comercio, se les aplicará un arancel del 0% hasta el 20 de enero de 2029. Las que solo cuenten con acuerdos de relocalización con el Departamento de Comercio, el arancel será del 20%.

“El Departamento de Comercio y el HHS establecerán vías para que las empresas puedan celebrar acuerdos de relocalización y de precios NMF con el gobierno de los EE.UU.”, especificó el anuncio.

En la lista de productos farmacéuticos exentos del nuevo arancel se encuentran los genéricos, los biosimilares y los ingredientes asociados. En un año, se reevaluará esta decisión.

Otros productos farmacéuticos excluidos son los especializados que provengan de países con acuerdos comerciales o si satisfacen una necesidad urgente de salud pública. Bajo esta categoría se encuentran los huérfanos, los medicamentos para la salud animal, entre otros.

El razonamiento de Trump y su equipo para el cambio es que EE.UU. debe fabricar más productos farmacéuticos “para garantizar su seguridad, su protección y la salud de su población”.

Parte del argumento de la Casa Blanca se basó en una investigación realizada por el secretario de Comercio, Howard Lutnick, para determinar los efectos que las importaciones de estos productos e ingredientes tienen sobre la seguridad nacional.

“La investigación concluyó que se están importando a EE.UU. productos farmacéuticos patentados e ingredientes farmacéuticos asociados en tales cantidades y bajo tales circunstancias que amenazan con menoscabar nuestra seguridad nacional”, alegó la Casa Blanca.

El Gobierno argumentó que impulsar una base industrial y manufacturera nacional “autosuficiente” en el sector farmacéutico “resulta vital para la capacidad de satisfacer los requisitos de la defensa nacional y de la salud pública”.

Las autoridades expusieron que, a pesar de que EE.UU. es el líder mundial en investigación y desarrollo de la mayoría de los productos farmacéuticos, depende en gran medida de las importaciones, lo que, supuestamente, amenaza con limitar el acceso de la población a medicamentos esenciales en caso de que se produzcan interrupciones en las cadenas de suministro globales.

Trump planteó en su decreto de ayer que acogió la opinión de Lutnick de que los productos farmacéuticos y los ingredientes farmacéuticos activos (IFA) asociados, incluidas las materias primas clave, “se están importando a EE.UU. en tales cantidades y bajo tales circunstancias que amenazan con menoscabar la seguridad nacional de los EE.UU.”.

El Presidente citó datos de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para señalar que, en el 2025, aproximadamente el 53% de los productos farmacéuticos patentados distribuidos en el país se producían fuera del país. “El grado de dependencia de las importaciones es significativo a nivel de los IFA (Ingrediente Farmacéutico Activo), ya que solo el 15% de los IFA patentados —en términos de volumen— se producen en el país para el mercado estadounidense”, detalló la orden ejecutiva.

Lo mismo ocurre con los Principios Activos Farmacéuticos (API) asociados, incluyendo los materiales de partida clave, expuso la Administración.

“El secretario determinó que los productos farmacéuticos patentados y los ingredientes farmacéuticos asociados son esenciales para la atención sanitaria militar y civil de EE.UU. Una base manufacturera e industrial nacional autosuficiente para productos farmacéuticos resulta vital para la capacidad de respaldar los requisitos de la defensa nacional y mantener la seguridad de la salud pública durante una emergencia nacional o en tiempos de guerra”, resaltó la orden.

“He determinado que resulta necesario y apropiado imponer un arancel ad valorem del 100% a la importación de productos farmacéuticos patentados e ingredientes farmacéuticos asociados, tal como se identifican en el Anexo I de esta proclamación…”, afirmó Trump por medio del documento.

¿Qué es la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962?

La Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 autoriza al presidente de EE.UU. ajustar las importaciones de bienes o materiales procedentes de otros países, mediante aranceles u otras vías, si se considera que dichas importaciones representan una amenaza o menoscaban la seguridad nacional.

A esos fines, el secretario de Comercio podrá iniciar una investigación para determinar los efectos sobre la seguridad nacional de las importaciones del artículo que sea objeto de la solicitud por parte, ya sea del presidente o titular de cualquier departamento, organismo, o a instancia de una parte interesada.

El presidente, en este caso Trump, deberá publicar en el Registro Federal un aviso sobre cualquier medida impuesta.

El 20 de febrero pasado, el Tribunal Supremo federal declaró ilegales los aranceles de Trump a través de la “Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional” (IEEPA). A raíz del fallo, el gobierno de EE.UU. debe reembolsar más de $160,000 millones de dólares a los importadores por el cobro indebido. Al momento, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) desarrolla un portal electrónico para procesar los mismos.

Demócratas en el Senado le pidieron la semana pasada, mediante carta, a Rodney S. Scott, comisionado de la agencia, un proceso automático para devolverle el dinero a las empresas.

El grupo alegó que el sistema de Administración y Procesamiento Consolidado de Entradas o CAPE implicaría una “carga innecesaria” para los pequeños comercios.

En lugar de lo anterior, consideran que la CBP debe usar los registros existentes para tramitar los pagos y así evitar que los afectados tengan que inscribirse en el programa.

A pesar de la decisión del máximo foro, el Presidente ha hecho uso de otras leyes como la mencionada para continuar implementando su política arancelaria.