Elliott Abrams señaló que durante la primera administración republicana la meta era “deshacerse del régimen y sustituirlo por una democracia”
MADRID – El exenviado especial de Estados Unidos para Venezuela durante el primer mandato de Donald Trump, Elliott Abrams, aseguró que la actual estrategia de Washington hacia Caracas refleja un cambio de prioridades, donde el interés por el petróleo parece pesar más que la promoción de la democracia.
En una entrevista concedida a El País de España, Abrams —quien dirigió la política estadounidense hacia Venezuela e Irán— afirmó que, a diferencia del primer mandato, cuando el objetivo era propiciar una transición democrática, ahora ese propósito no está claro.
“Trump parece mucho más interesado en el petróleo que en el cambio político”, sostuvo.
Según explicó, durante la primera administración republicana la meta era “deshacerse del régimen y sustituirlo por una democracia”, mientras que en la actualidad percibe un enfoque distinto, más ligado a intereses energéticos y cálculos geopolíticos.
Abrams también cuestionó las razones detrás de recientes decisiones de Washington hacia Venezuela, incluyendo acciones contra el régimen de Nicolás Maduro. A su juicio, argumentos como la lucha contra el narcotráfico o la migración no terminan de explicar la estrategia.
“El fentanilo no viene de Venezuela y la migración hacia Estados Unidos está prácticamente cerrada”, indicó.
“Quitar a Maduro y poner a alguien más amistoso”
En ese contexto, el exfuncionario sugirió que el petróleo podría ser un factor determinante, aunque relativizó su peso en el mercado global. Señaló que la producción venezolana, actualmente cercana a los 900,000 barriles diarios, tardaría años en aumentar de forma significativa, incluso con participación de empresas como Chevron.
Para Abrams, otra posible explicación es una visión geopolítica más amplia de la administración Trump, basada en la idea de mantener influencia en el continente. Sin embargo, advirtió que esto podría traducirse en un objetivo distinto al de una transición democrática profunda.
“Parece querer llegar a otra cosa: quitar a Maduro y poner a alguien más amistoso”, comentó.
El exenviado también criticó la falta de presión de Washington para lograr avances concretos en materia política, como la liberación total de presos políticos en Venezuela, algo que considera fundamental para cualquier negociación.
En la entrevista con El País, Abrams planteó que una hoja de ruta viable debería incluir exigencias claras al régimen venezolano, así como negociaciones entre el oficialismo y la oposición para acordar condiciones electorales, reformas institucionales y garantías legales.
Asimismo, advirtió que la falta de estabilidad jurídica en el sector energético podría frenar inversiones internacionales, al considerar que cualquier cambio impulsado sin consenso político podría revertirse en el futuro.
