Foto de archivo del 23 de enero de 2024, que muestra al gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro (izq.), junto al empresario de origen colombiano Alex Saab (der.) durante una manifestación en apoyo a su gobierno.
CARACAS – Las autoridades venezolanas deportaron el sábado al empresario colombiano Alex Saab a Estados Unidos, entregando a una de varias figuras poderosas vinculadas al régimen socialista de Venezuela requeridas por el sistema judicial estadounidense por acusaciones de corrupción, narcotráfico o lavado de dinero.
En un comunicado emitido el sábado, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME) confirmó que Saab fue entregado a las autoridades estadounidenses bajo las leyes migratorias venezolanas.
“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa la deportación del ciudadano colombiano Alex Naim Saab Morán, realizada este 16 de mayo de 2026, en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana”, señaló el SAIME en el comunicado.
El organismo gubernamental agregó que la decisión fue tomada porque Saab presuntamente está implicado “en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América, asunto público, notorio y comunicacional”.
Aunque las autoridades venezolanas evitaron cuidadosamente utilizar la palabra “extradición”, Saab fue efectivamente transferido a custodia estadounidense para enfrentar un creciente escrutinio criminal en la corte federal de Miami y posiblemente cooperar en investigaciones más amplias relacionadas con corrupción, lavado de dinero y presuntas actividades de narcoterrorismo vinculadas al régimen del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
La agencia española EFE reportó que el avión que transportó a Saab desde Venezuela aterrizó el sábado en el aeropuerto de Opa-locka, en el condado Miami-Dade, y que el excercano colaborador de Maduro descendió de la aeronave escoltado por agentes federales, entre ellos funcionarios de la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Analistas señalaron que la entrega de Saab podría profundizar las tensiones dentro del chavismo, donde muchos funcionarios temen una expansión de las investigaciones estadounidenses sobre redes de corrupción vinculadas al antiguo régimen.
La medida también podría aumentar el escrutinio sobre varios empresarios y exfuncionarios venezolanos que ya enfrentan cargos en Estados Unidos, incluyendo al magnate venezolano Raúl Gorrín, dueño de Globovisión, y al ministro del Interior Diosdado Cabello, presuntamente uno de los principales integrantes del cartel de drogas Los Soles.
Fiscales federales acusaron a Gorrín en 2024 de conspirar para lavar $1,200 millones presuntamente robados de Venezuela mediante esquemas corruptos vinculados a la industria petrolera estatal y al sistema preferencial de cambio de divisas.
Saab, considerado durante años uno de los operadores financieros más cercanos y de mayor confianza de Maduro, ya había pasado más de dos años bajo custodia estadounidense tras ser extraditado desde Cabo Verde a Miami en 2021. Posteriormente, fue indultado por el presidente Joe Biden en diciembre de 2023 como parte de un acuerdo de intercambio de prisioneros negociado con el régimen de Caracas.
Su repentino regreso a custodia estadounidense representa un giro dramático para una figura que durante años estuvo en el centro de las opacas operaciones financieras internacionales de Venezuela.
Según reportes previos del Miami Herald, la situación de Saab se había convertido en un tema clave dentro de las negociaciones en curso entre Washington y el gobierno interino venezolano encabezado por Delcy Rodríguez. Fuentes familiarizadas con esas conversaciones dijeron que las discusiones iban más allá de Saab y abordaban la estrategia más amplia de procesamiento judicial contra varios altos funcionarios del régimen.
Personas familiarizadas con las negociaciones dijeron al Herald que funcionarios estadounidenses veían cada vez más a Saab como un posible testigo clave capaz de proporcionar información detallada sobre la arquitectura financiera que sostuvo durante años al círculo íntimo de Maduro.
“Estados Unidos necesita a Saab porque tiene información crucial sobre las operaciones financieras de Maduro y puede aportar pruebas para cargos de narcoterrorismo”, dijo previamente una fuente familiarizada con las negociaciones al Herald. “Él manejaba el dinero. Si los investigadores quieren demostrar cómo se movieron los fondos a través del sistema y cómo esos fondos pudieron haber respaldado actividades criminales, Saab es un testigo clave”.
Saab desapareció de la vida pública a comienzos de este año en medio de reportes de medios venezolanos que indicaban que había sido detenido poco después de que Rodríguez lo removiera de su cargo como ministro de Industria y Producción Nacional.
Durante años, Saab fue visto como uno de los principales guardianes financieros del régimen de Maduro, un hombre que, según los fiscales, entendía no solo hacia dónde se movieron miles de millones de dólares, sino también cómo operaban esas redes financieras a través de Venezuela, Europa, Medio Oriente y Estados Unidos.
Fiscales federales en Miami han acusado durante años a Saab de orquestar esquemas que generaron cientos de millones de dólares mediante contratos inflados con el gobierno venezolano.
Una de las investigaciones centrales involucra el controvertido programa de alimentos subsidiados CLAP, creado para distribuir alimentos a venezolanos de bajos recursos durante el colapso económico del país. Los fiscales alegan que Saab y sus asociados utilizaron el programa para obtener contratos gubernamentales sobrevalorados mientras canalizaban ganancias a través de una sofisticada red de compañías internacionales e intermediarios financieros.
El gobierno estadounidense había acusado previamente a Saab de lavar más de $350 millones vinculados a contratos corruptos de viviendas en Venezuela y de ayudar a altos funcionarios del régimen a mover enormes sumas de dinero a través del sistema bancario internacional.
Saab fue arrestado por primera vez en junio de 2020 en Cabo Verde luego de que su avión hiciera una parada para repostar combustible mientras se dirigía a Irán. En ese momento afirmó que viajaba como enviado diplomático de Maduro en una misión relacionada con transacciones de combustible y oro, argumento que posteriormente fue rechazado por tribunales estadounidenses.
Tras una larga batalla judicial, Saab fue extraditado a Estados Unidos en octubre de 2021 y encarcelado en Miami mientras esperaba juicio. Luego de recibir el indulto presidencial, fue trasladado nuevamente a Venezuela, donde fue recibido como un héroe por el régimen socialista y posteriormente nombrado miembro del gabinete de Maduro.
Su renovada exposición judicial llega en un momento particularmente delicado para Venezuela.
Rodríguez asumió el poder a comienzos de este año tras una dramática operación militar estadounidense ocurrida el 3 de enero que resultó en la captura y salida del poder de Maduro. Desde entonces, el gobierno interino de Rodríguez ha intentado estabilizar el país mientras enfrenta una intensa presión de Estados Unidos y resistencia interna de facciones dentro de las fuerzas armadas y de la coalición gobernante venezolana.
