Llenar el tanque ya cuesta más de $90 en algunas áreas de Oregón y cada vez más familias reducen viajes, cambian rutas y ajustan gastos antes de «Memorial Day»
PORTLAND – En algunas áreas de Oregón está casi a $6 dólares el galón y en otros estados del oeste como California, cargar gasolina ya cuesta más de $6 por galón y llenar el tanque de una SUV o camioneta supera fácilmente los $90 en una sola visita a la estación, según cifras de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA) al 19 de mayo de 2026.
El problema ya no se limita a la Costa Oeste: al menos 10 estados registran precios por encima de los $5 por galón en plena antesala de «Memorial Day», uno de los fines de semana con más viajes por carretera en Estados Unidos.
El aumento ocurre en un momento especialmente delicado para millones de familias que ya enfrentan el costo de vida, las rentas y los alimentos. Mientras el precio promedio nacional ronda los $4.53 por galón, más de $1.20 sobre el precio promedio del año pasado, muchos conductores ya comenzaron a cambiar hábitos para proteger su bolsillo: usar menos el auto, compartir viajes, reducir salidas o buscar gasolineras más baratas antes de recorrer largas distancias.
Y la preocupación crece. Analistas energéticos y proyecciones federales advierten que la presión sobre los combustibles podría extenderse por varios meses más debido a la tensión en Oriente Medio y a la volatilidad del mercado petrolero global, anticipando un verano mucho más caro de lo esperado.
Los 10 estados donde la gasolina ya quema el bolsillo
De acuerdo con la AAA, estos son los estados con el costo de galón más caro para gasolina regular al 19 de mayo de 2026:
- California: $6.146 por galón
- Washington: $5.785 por galón
- Hawaii: $5.649 por galón
- Oregon: $5.343 por galón
- Alaska: $5.280 por galón
- Nevada: $5.252 por galón
- Illinois: $5.049 por galón
- Arizona: $4.826 por galón
- Míchigan: $4.801 por galón
- Colorado: $4.755 por galón
En contraste, los precios más bajos se registran en Texas, $3.994 por galón, y Georgia, $3.999, junto con Mississippi, $4.014. Para quienes viven en California, llenar un SUV estándar de 15 galones cuesta alrededor de $92 frente a los $60 que pagaría un texano. Una diferencia de $32 por cada visita a la bomba.
El detonador: la guerra que nadie esperaba
El conflicto armado entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado el 28 de febrero de 2026, desencadenó el alza más rápida en los precios de combustible desde la guerra en Ucrania en 2022.
En ese momento, el precio promedio rondaba los $3 por galón. En menos de tres meses escaló a $4.53, un incremento de más del 50%, según datos consolidados de AAA.
Patrick De Haan, jefe de análisis de petróleo en GasBuddy, señaló a principios de mayo que “los precios de la gasolina subieron en todos los estados durante la última semana, con algunos de los aumentos más pronunciados en la región de los Grandes Lagos, donde Michigan, Indiana, Ohio e Illinois experimentaron alzas abruptas”.
Indiana registró el mayor incremento semanal: 83.3 centavos en un solo día. Ohio subió 60 centavos por galón en la misma semana.
Lo que los conductores ya están haciendo para proteger sus bolsillos
El impacto ya está provocando cambios de hábitos en la gente, tanto en sus conductas como en sus finanzas.
Una encuesta de Ipsos, The Washington Post y ABC News aplicada a más de 2,500 adultos a finales de abril reveló que el 44% de los conductores había recortado sus viajes en automóvil, el 42% redujo otros gastos del hogar para poder pagar la gasolina y el 34% modificó sus planes de viaje o vacaciones para el verano.
La firma de datos Numerator va más lejos: su reporte ‘Consumers React to Rising Gas Prices’ afirma que el 93% de los conductores está buscando activamente maneras de ahorrar en combustible, y el 73% ya recortó otros gastos, desde restaurantes hasta supermercado.
El cambio más visible está en el transporte. Amtrak y la línea Brightline de Florida reportaron aumento en la venta de boletos respecto al año anterior. La empresa de bicicletas eléctricas Veo informó en marzo que el 68% de sus usuarios eligió una bici o scooter eléctrico en lugar de conducir, precisamente por el costo de la gasolina.
Para muchas familias hispanas que dependen del automóvil, las opciones son limitadas. Pero hay acciones concretas disponibles.
¿Qué puedes hacer hoy para pagar menos en la bomba?
- Usa apps de comparación de precios como GasBuddy o la app de AAA para encontrar la estación más barata en tu zona
- Aprovecha los programas de lealtad: el 45% de los conductores ya usa aplicaciones de gasolineras o puntos en tiendas como Walmart+ o Kroger para ahorrar centavos por galón
- Diseña viajes inteligentes: el 78% de los conductores practica el “trip-chaining”, es decir, combinar varios mandados en un solo recorrido para gastar menos
- Llena el tanque a primera hora de la mañana: a esa hora, la gasolina es más densa cuando el asfalto está frío y recibes más combustible real por tu dinero
- Revisa la presión de las llantas: las llantas mal infladas pueden reducir tu rendimiento de combustible hasta en un 3%, según AAA y Consumer Reports
- Considera el trabajo remoto si es posible: el 12% de los estadounidenses ya negoció más días de home office específicamente para reducir el gasto en gasolina, según AmericanMuscle
¿Por qué el golpe es más fuerte para las familias de bajos ingresos?
El alza en el precio de la gasolina no afecta igual a todos.
Una investigación publicada esta semana por la Reserva Federal de Nueva York indica que los hogares de menores ingresos son los que más resienten estos precios porque el transporte representa una proporción mayor de su presupuesto y tienen menos alternativas disponibles cuando los precios suben.
Los consumidores de mayores ingresos también pagan más, pero el aumento no les genera cambios de comportamiento.
En términos prácticos, una familia que gastaba $200 al mes en gasolina hoy paga entre $280 y $300, dependiendo del estado donde vive. Eso son entre $80 y $100 mensuales adicionales que podían destinar para otros gastos en febrero.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre los precios crecientes de la gasolina
¿Por qué la gasolina está tan cara en EE.UU. en 2026?
Por la guerra contra Irán, que interrumpió el suministro global de crudo y generó volatilidad en los mercados energéticos. Además, la temporada alta de verano aumentará la demanda.
¿Cuándo bajarán los precios de la gasolina?
El Departamento de Energía proyecta que los precios volverán a niveles normales hasta 2027. El presidente Trump afirmó que “tan pronto como la guerra termine, los precios bajarán como una roca”.
¿En qué estado de EE.UU. está la gasolina más cara?
California encabeza la lista con $6.146 por galón de gasolina regular según AAA al 19 de mayo de 2026, seguida de Washington con $5.785, Hawaii con $5.649 y Oregón con $5.343.
¿Qué estados tienen la gasolina más barata?
Texas ($3.994), Georgia ($3.999) y Mississippi ($4.014) son los estados con los precios más bajos del país al 19 de mayo de 2026, según AAA.
¿Vale la pena optar por un auto eléctrico para evitar el alto precio de la gasolina?
Una encuesta de Ipsos reveló que solo el 15% de los conductores considera comprar un vehículo eléctrico por el alza en precios. Sin embargo, el interés en autos híbridos va en aumento: el 12% los considera activamente, según Numerator.
¿Cómo puedo ahorrar dinero en gasolina ahora mismo?
Usar aplicaciones de comparación de precios, aprovechar programas de lealtad, agrupar diligencias en un solo viaje, mantener las llantas bien infladas y considerar el transporte público.
Conclusión
Si los precios se mantienen como proyectan los analistas, el verano de 2026 podría convertirse en el período más caro para conducir en la historia reciente de Estados Unidos. Quienes no ajusten sus hábitos ahora, antes del «Día de los Caídos» (Memorial Day), cuando la demanda de gasolina alcanza su pico anual, pagarán todavía más.
La presión que hoy se siente podría trasladarse pronto a los precios de alimentos, renta y bienes básicos, a medida que el costo del diésel, ya en $5.64 por galón a nivel nacional, encarece el transporte de mercancías. El momento de actuar es ahora, no cuando el recibo ya no tenga solución por los precios del verano.
