El jugador del Real Madrid anotó los goles con que su selección se metió por cuarta vez en semis de un Mundial
MIAMI – a selección de Inglaterra clasificó a las semifinales del Mundial 2026 tras superar 2-1 a su similar de Noruega con dos goles de Jude Bellingham.
En un duelo muy disputado y que se definió en el tiempo extra, fue el jugador del Real Madrid que pudo anotar a los tres minutos del alargue el gol del triunfo.
Con estos dos goles, Bellingham llegó a seis goles en seis partidos disputados en el Mundial 2026 y continúa consolidándose como uno de los futbolistas más determinantes del torneo.
El mediocampista inglés abrió su cuenta goleadora en el debut ante Croacia y volvió a convertir frente a Panamá durante la fase de grupos. En los octavos de final fue la gran figura con un doblete ante México, mientras que en los cuartos de final volvió a aparecer con dos definiciones para dar la victoria en el encuentro frente a Noruega.
Partido igualado en los 90 minutos
Noruega comenzó con el pie derecho frente a Inglaterra, después que Andreas Schjelderup recibió una pelota en posición de centro, tiró y le salió al arco: clavó el 1-0 a los 36 minutos.
La jugada comenzó con un quite de Patrick Berg sobre Harry Kane. Al principio, la recuperación nórdica dio la sensación de una posible infracción, pero fue desestimada por la revisión del VAR. El 6 tomó la pelota y se la dio a Martin Odegaard, que buscó al autor del gol.
Andreas Schjelderup, en posición de centro, buscó a Erling Haaland, pero cuando lanzó le salió al arco. Jordan Pickford no reaccionó y la pelota terminó dentro del arco, en lo que significó el 1-0 parcial a favor de los noruegos sobre los ingleses.
El tanto del empate fue obra de Bellingham. La jugada comenzó con una recuperación de Elliot Anderson tras un pelotazo. El volante encontró rápidamente a Anthony Gordon sobre el sector izquierdo del ataque y éste asistió hacia atrás al volante, que recibió a la altura de la medialuna.
Con un control orientado y una gambeta para dejar atrás a su marcador, el futbolista inglés se acomodó dentro del área y, en el momento justo, sacó un potente remate de zurda que cruzó al arquero y se metió junto al palo. Un verdadero golazo que desató el festejo de los Three Lions y cambió el ánimo del encuentro justo antes del descanso.
