Primer vuelo con deportados llega a Venezuela tras sismos. Activistas critican la medida

08/04/2026

CARACAS – Un vuelo con 147 migrantes venezolanos deportados de Estados Unidos aterrizó este lunes en Venezuela, en el primer traslado de este tipo desde los terremotos que devastaron el centro-norte del país en junio.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó a el Nuevo Herald la operación de deportación de los venezolanos.

“El 3 de agosto, el ICE (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) realizó con éxito un vuelo de deportación para devolver a Venezuela a 147 venezolanos. Por razones de seguridad operativa, no confirmaremos futuras operaciones de deportación”, informó en la noche del lunes en un mensaje por correo electrónico.

La Gran Misión Vuelta a la Patria, programa gubernamental para repatriar a los venezolanos, informó en sus redes sociales que los repatriados llegaron en el vuelo 165 y funcionarios llamaron a familiares para notificarles que comenzarían a trasladarlos a sus estados de origen.

El vuelo se originó en El Paso, Texas, luego hizo escala en el Aeropuerto Ejecutivo de Opa-locka, en el Condado Miami-Dade, desde donde despegó a las 7:17 a.m. y aterrizó en el Aeropuerto Internacional General José Antonio Anzoátegui, en Barcelona, en el noreste de Venezuela, a las 10:21 a.m., según el ICE Flight Monitor de la organización Human Rights First.

“Estamos monitoreando un posible vuelo de deportación de ICE Air (GXA6253) desde Miami a Barcelona, Venezuela; sería el primer vuelo a Venezuela desde los terremotos de junio. Anteriormente, los vuelos a Caracas se realizaban los lunes, miércoles y viernes”, informó esa organización.

María Elena Ramírez dijo que un funcionario de la Gran Misión Vuelta a la Patria la llamó en la mañana de este lunes para informarle que su cuñado Domingo Alexander Pinto llegó en la operación de repatriación.

“Me dijo ‘ya el señor Domingo Pinto está aquí en Venezuela, está aquí (en Barcelona) en el estado Anzoátegui, en el aeropuerto’”, relató Ramírez al recordar la conversación con el funcionario.

Según explicó, el empleado le aseguró que ese mismo día comenzarían a trasladar a los deportados hacia sus estados de origen.

“Hoy mismo los vamos a comenzar a repartir”, dijo Ramírez que le informó el funcionario.

El anuncio fue interpretado por la familia como una señal de que los migrantes serían enviados directamente a sus hogares, en lugar de permanecer retenidos por organismos de seguridad, como ocurrió con los deportados del vuelo 164.

Familiares esperan pronta reunificación

“Al parecer no los van a retener”, afirmó Ramírez. “Eso fue lo que entendí cuando me dijeron que hoy mismo los iban a comenzar a entregar”.

Un grupo de 146 venezolanos llegó en el vuelo 164 al Aeropuerto Internacional de Maiquetía antes de que los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 golpearan el centro-norte de Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia.

Las autoridades los trasladaron al llamado hotel Santuario La Llanada, conocido anteriormente como Negra Hipólita, ubicado en una colina rodeada de vegetación en La Guaira, el estado más afectado por el doble sismo.

Allí los retuvieron para someterlos a un proceso de verificación de antecedentes penales, toma de huellas dactilares y trámites relacionados con sus documentos de identidad.

La edificación se desplomó por los sismos. Según testimonios y cifras no oficiales, sobrevivieron 20 de los repatriados y hasta el momento familiares siguen buscando a los desaparecidos.

Ramírez vive en el estado Zulia, en el noroeste de Venezuela, y cree que los deportados provenientes de esa región serán trasladados en vuelos internos desde Barcelona antes de ser entregados a sus familias.

Activistas consideran grave la medida

José Antonio Colina, presidente de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX), con sede en Miami, consideró que no es adecuado enviar a los migrantes a Venezuela con lo que ocurrió en el país tras los sismos y que la medida “ni siquiera atiende a las peticiones que hemos hecho activistas y congresistas con respecto a una protección temporal”.

El activista dijo que el gobierno estadounidense no ha escuchado las solicitudes y no está evaluando que cuando los deportados llegan son recibidos por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y “son perseguidos” por este organismo.

“Realmente no les importa lo que le suceda a los venezolanos por alterar su política de inmigración”.

Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), calificó de grave el reinicio de los vuelos de deportación en las condiciones en las que se encuentra el país después del doblete sísmico cuando ni siquiera hay cifras actualizadas de los desaparecidos del vuelo 164.

“Aún están buscando a sus familiares, no hay una lista oficial de fallecidos ni de sobrevivientes y no explican el rol del SEBIN”.

Denuncian restricciones de comunicación

Ramírez aunque valoró positivamente la aparente decisión de permitir el regreso inmediato de los repatriados a sus hogares, dijo que persisten las mismas restricciones de comunicación denunciadas en operaciones anteriores.

Contó que cuando pidió hablar con su cuñado, el funcionario de la Misión Vuelta a la Patria rechazó la solicitud.

“Le dije que si podía llamarlo o avisarme para yo comunicarme con él porque quería hablar con él. Me respondió: ‘No, señora, eso no se puede’, y me cortó la llamada”, detalló.

La familia tampoco ha podido establecer contacto directo con Pinto.

Ramírez explicó que su cuñado fue detenido por agentes de ICE el 28 de mayo, cuando acudió a una presentación rutinaria ante las autoridades migratorias de Estados Unidos.

“Él llevaba su teléfono, llevaba su reloj, llevaba todas sus cosas”, dijo.

De acuerdo con testimonios entre familiares de los pasajeros del vuelo 164, los deportados permanecieron horas sin poder comunicarse con sus seres queridos y solo lograron hacer llamadas utilizando teléfonos prestados por funcionarios del SEBIN.