El fenómeno fue denominado como el ICE Tax y se argumenta que el costo económico de las medidas migratorias termina siendo asumido por los estadounidenses
SAN FRANCISCO – Un informe publicado por la organización America’s Voice sostiene que la política de deportaciones masivas impulsada por la administración del presidente Donald Trump está teniendo un impacto directo sobre la economía estadounidense, al elevar el costo de alimentos, vivienda y cuidados médicos, además de provocar la pérdida de cientos de miles de empleos y reducir la actividad comercial en comunidades de todo el país.
Este fenómeno fue denominado en el documento como el ICE Tax y argumenta que el costo económico de las medidas migratorias termina siendo asumido por los hogares estadounidenses. Bajo el título The Everyday Cost of Mass Deportation, el informe afirma que las consecuencias de la política migratoria ya son medibles a partir de estadísticas oficiales y estudios académicos.
Los autores indicaron cuatro indicadores apuntan en esa dirección: un incremento acelerado de los precios en sectores que dependen de trabajadores inmigrantes; una desaceleración de la construcción y encarecimiento de las viviendas; la pérdida de empleos, incluidos puestos ocupados por ciudadanos estadounidenses; y una contracción sostenida del consumo en las zonas donde aumentan las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
Sostiene que, aunque la inflación responde a múltiples factores, la reducción acelerada de la fuerza laboral inmigrante está agravando el problema en industrias donde esos trabajadores representan un componente esencial.
Alimentos registran aumentos superiores a la inflación
De acuerdo con el estudio, en los 12 meses concluidos en junio de este año, la inflación subyacente en Estados Unidos, que excluye alimentos y energía, fue de 2.6%, pero varios productos cuya producción depende ampliamente de trabajadores inmigrantes registraron incrementos muy superiores.
Entre ellos destacan: lechuga: 32.1%; fruta enlatada: 7.9%; manzanas: 7.1%; cítricos frescos: 6.3%; leche entera: 9%; otros productos lácteos frescos: 5.5%.
El reporte explica que aproximadamente el 68% de los trabajadores agrícolas estadounidenses son inmigrantes, de los cuales un 42% carece de autorización migratoria y otro 26% cuenta con estatus legal. Además, señala que la mayor parte de esos alimentos se produce dentro del país, por lo que el incremento de precios no puede atribuirse principalmente a importaciones.
Los autores agregan que más de la mitad de la fuerza laboral de la industria lechera también está integrada por inmigrantes, lo que ayuda a explicar el aumento observado en los productos lácteos.
Aumentan algunos servicios
El informe identifica asimismo aumentos en actividades que necesariamente deben realizarse dentro de Estados Unidos. El servicio de jardinería y mantenimiento de áreas verdes aumentó 10.8%, mientras que el cuidado de salud en el hogar subió 10.7%, ambos muy por encima de la inflación subyacente.
En el caso del sector de jardinería, el documento indica que el 39% de los trabajadores son inmigrantes y cita declaraciones de la Asociación Nacional de Profesionales del Paisajismo, cuyos representantes afirman que incluso empleados con autorización legal han dejado de acudir a sus lugares de trabajo por temor a ser detenidos durante operativos migratorios.
Construcción pierde trabajadores y aumenta el costo de la vivienda
Antes del incremento de las operaciones migratorias, los inmigrantes representaban aproximadamente el 26% de la fuerza laboral de la construcción, cerca de la mitad sin autorización migratoria. Desde entonces, sostiene el estudio, los estados con mayor dependencia de estos trabajadores presentan una evolución mucho más negativa que el resto del país.
Entre el inicio del endurecimiento migratorio y junio de 2026: California, Florida, Nevada, Nueva Jersey y Nueva York registraron una caída de 1.3% en el empleo de la construcción, mientras que el resto del país experimentó un crecimiento de 3.3% en ese mismo sector.
El reporte también documenta una disminución en los permisos para construir viviendas unifamiliares, particularmente en las regiones con mayor presencia de trabajadores inmigrantes. De acuerdo con esa información, entre marzo de 2025 y junio de 2026 los permisos de construcción cayeron 23.5% en el noreste, 10.4% en el oeste, 9.3% en el sur y 1.6% en el medio oeste.
Casas nuevas se encarecen
America’s Voice sostiene que la reducción de mano de obra también está elevando el precio de las viviendas recién construidas. Entre el primer trimestre de 2025 y el primero de 2026, los precios de las viviendas nuevas aumentaron 15.4% en el noreste y 8.2% en el oeste, mientras que en el sur y el medio oeste permanecieron prácticamente estables.
Los autores calculan que solo en el noreste ese incremento representa más de $100,000 dólares adicionales sobre el precio de una vivienda nueva promedio.
Asimismo, el valor promedio estimado de construcción de viviendas unifamiliares pasó de $304,312 dólares a $344,112 dólares en los cinco estados con mayor proporción de trabajadores inmigrantes, un aumento de 13.1%, mientras que en el resto del país el incremento fue apenas del 2%.
Texas también refleja el impacto
Aunque Texas no figura entre los cinco estados con mayor proporción de inmigrantes, el informe señala que presenta un patrón similar. En Laredo, los arrestos mensuales de ICE pasaron de un promedio de seis a 803 después del inicio de los operativos.
En el Valle del Río Grande, más de 9,100 personas fueron detenidas y el empleo en la construcción cayó 5% durante el tercer trimestre de 2025, el mayor descenso trimestral registrado en esa región.
El documento cita al presidente de la South Texas Builders Association, Ronnie Cavazos, quien advirtió que, de mantenerse la tendencia, numerosas empresas constructoras podrían desaparecer.
Cuidado de adultos mayores enfrenta mayor presión
Casi el 40% de quienes trabajan en cuidados de salud en el hogar son inmigrantes, lo que equivale a más de 220,000 personas. Mientras tanto, los precios del servicio aumentaron 10.7% durante el último año, según el informe de America’s Voice.
Los autores advierten que la demanda seguirá creciendo debido al envejecimiento de la población estadounidense. Se estima que para 2060 habrá cerca de 40 millones más de personas mayores de 65 años, mientras que la Oficina de Estadísticas Laborales proyecta un crecimiento de 17% en este tipo de empleos entre 2024 y 2034.
Nueva York encabeza la lista de estados donde los inmigrantes representan la mayor proporción del personal de cuidados domiciliarios, con 74%, seguido por Florida (60%), Maryland (55%) y Nueva Jersey (54%). Además, numerosas zonas rurales ya enfrentan escasez severa de trabajadores especializados.
El reporte añade que el endurecimiento de la política migratoria también afecta a inmigrantes con distintos estatus legales, incluidos residentes permanentes, ciudadanos naturalizados, beneficiarios del Estatus de Protección Temporal, del programa DACA y personas indocumentadas.
También recuerda que una decisión de la Corte Suprema permitió en junio pasado eliminar el TPS para aproximadamente 359,000 haitianos y sirios, medida que eventualmente podría afectar a 1.3 millones de personas de 17 países, entre ellas más de 18,000 trabajadores del sector de cuidados domiciliarios.
Menor actividad económica tras operativos de ICE
Basándose en un estudio de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, el informe sostiene que, tras la llegada de operativos de ICE a un área metropolitana, el gasto de los consumidores disminuye 6.2% y el flujo de clientes hacia los negocios baja 2.7%, una reducción que persiste durante meses.
Los investigadores estiman que ello equivale a 8,100 millones menos de visitas comerciales y pérdidas de entre $3,000 y $14,000 millones de dólares en consumo durante un año.
America’s Voice también cita un análisis realizado sobre datos de nómina de 86 ciudades donde aumentó significativamente la actividad de ICE durante 2025.
El endurecimiento de la aplicación de las leyes migratorias habría provocado la pérdida estimada de 668,000 empleos, de los cuales entre 51,000 y 297,000 corresponderían a trabajadores nacidos en Estados Unidos. Por cada arresto adicional efectuado por ICE se pierden aproximadamente 13 puestos de trabajo.
La construcción fue el sector más afectado, con alrededor de 102,000 empleos perdidos, aunque también se observaron reducciones en industrias con escasa presencia de trabajadores inmigrantes, como entretenimiento y artes, lo que el informe atribuye a la disminución del consumo local y no únicamente a la salida de trabajadores.
Como ejemplo, el reporte menciona una redada en una planta procesadora de carne en Omaha, Nebraska, donde fueron arrestados unos 70 empleados. Posteriormente, muchos trabajadores dejaron de acudir a laborar y la producción cayó cerca del 70%.
Pequeños negocios, entre los más afectados
El estudio señala que los comercios independientes sufren pérdidas mucho mayores que las cadenas nacionales. El gasto de los consumidores cae cerca del 11% en negocios locales, frente a aproximadamente 5% en establecimientos pertenecientes a grandes cadenas.
Además, no se detectó un traslado significativo de esas compras hacia plataformas en línea.
En Los Ángeles, tras operativos migratorios realizados en junio de 2025, negocios cercanos a nueve puntos de intervención perdieron alrededor de 46,000 visitas de clientes y $3.16 millones de dólares en ingresos durante apenas dos semanas. Casi un año después, el 95% de los empresarios encuestados seguía reportando dificultades financieras.
Florida también aparece como uno de los estados donde la cooperación con ICE habría profundizado los efectos económicos. El informe muestra que concentra el 31% de todos los acuerdos 287(g) del país y que Miami-Dade acumulaba más de 146,000 casos de deportación pendientes en agosto de 2025.
Asimismo, recuerda que una operación de seis días realizada en mayo de ese año produjo más de 1,100 arrestos, considerada por ICE como la mayor operación migratoria estatal de una semana en la historia de la agencia. Hoteles, restaurantes, tiendas de mejoras para el hogar, gimnasios, supermercados, farmacias y gasolineras también experimentaron reducciones en clientes y ventas después del incremento de las operaciones migratorias.
