39 millones de latinos pueden votar en 2026, pero el verdadero desafío está en llevarlos a las urnas

09/12/2026

Cerca de 39 millones de latinos pueden votar en las elecciones de 2026, pero la participación será decisiva para convertir ese crecimiento en poder electoral

PORTLAND – Estados Unidos llegará a las elecciones de medio término de 2026 con un récord: cerca de 39 millones de latinos están habilitados para votar, 5.2 millones más que hace cuatro años.

El crecimiento es enorme. Más de la mitad de los nuevos votantes elegibles incorporados al electorado estadounidense desde 2022 son hispanos, según un nuevo análisis del Pew Research Center. Pero esos 39 millones esconden un desafío que demócratas, republicanos y organizaciones comunitarias conocen bien: tener derecho al voto no equivale a votar.

El poder latino dependerá de quién salga a votar

Los hispanos representan ya alrededor del 16% de todos los votantes elegibles de Estados Unidos y son el segundo grupo electoral más numeroso del país, detrás de los blancos.

Buena parte de ese crecimiento llega, además, de una generación nueva. Más de 4 millones de latinos nacidos en Estados Unidos cumplieron 18 años entre 2022 y 2026, y explican alrededor del 80% del aumento del electorado hispano durante ese período.

Cada año, aproximadamente 1 millón de latinos nacidos en el país alcanza la edad para votar. La gran pregunta para noviembre no será solamente qué candidatos prefieren, sino cuántos de esos jóvenes efectivamente se registrarán y acudirán a las urnas.

Un electorado joven difícil de dar por sentado

El desafío se vuelve mayor porque el votante latino de 2026 es particularmente joven. La edad promedio entre los hispanos habilitados para votar es de 39 años, mientras que el 30% tiene menos de 30.

También se trata de una población mayoritariamente nacida en Estados Unidos: alrededor del 77% de los votantes latinos elegibles nació en el país, mientras que el resto obtuvo la ciudadanía por naturalización. Ese cambio generacional obliga a revisar una idea recurrente en las campañas: que el voto latino puede movilizarse únicamente alrededor de la inmigración.

Para millones de jóvenes hispanos también pesan el costo de vida, la vivienda, los salarios, la educación, el acceso a la salud y otros temas que atraviesan al conjunto del electorado.

39 millones no significan 39 millones de votos

La cifra de Pew mide votantes elegibles: ciudadanos estadounidenses mayores de 18 años que tienen derecho a participar. No todos están registrados y, entre quienes sí lo están, tampoco todos votarán.

Ahí estará una de las grandes batallas políticas de los próximos meses. Republicanos y demócratas no solo deberán convencer a los latinos de elegir a sus candidatos. Primero tendrán que lograr que millones de ellos consideren que vale la pena presentarse en las urnas.

Con un electorado hispano que creció 16% en solo cuatro años, conseguirlo —o fracasar en el intento— podría definir algunas de las contiendas más cerradas de noviembre.