Donald Trump está abierto a aceptar que las grandes armadoras de vehículos chinos se trasladen a Estados Unidos para ofrecer nuevas fuentes de trabajo
WASHINGTON – El presidente Donald Trump aseguró estar dispuesto a permitir que compañías chinas establezcan fábricas en territorio estadounidense para ensamblar automóviles, siempre y cuando garanticen que los puestos de trabajo serán ocupados por personal local.
A pesar de la renuencia de las grandes armadoras de vehículos en Estados Unidos, durante una entrevista concedida a la cadena de televisión Fox News, el magnate neoyorquino prácticamente le abrió la puerta de ingreso al país a los fabricantes del “Gigante Asiático” interesados en trasladar sus líneas de producción.
“Si China quisiera venir y abrir una planta para fabricar sus coches aquí, no tendría ningún problema. Japón lo hace, pero contratan a nuestra gente. Lo importante es que contratan a nuestra gente”, expresó.
Los señalamientos de Trump son interpretados como un guiñó dirigido a Xi Jinping, presidente de China, previo a la visita que en un par de semanas efectuará en Washington acompañado de una nutrida delegación de directivos empresariales interesados en explorar nuevas oportunidades de negocio.

La propuesta impulsada por Donald Trump consiste en permitir que las líneas de producción de vehículos se trasladen desde China hasta Estados Unidos.
Acto seguido, el republicano de 80 años descartó cualquier indicio de temor a la posibilidad de que su planteamiento pudiera ser la vía más adecuada para que China, a través de algunas empresas, pudiera espiar directamente lo que ocurre en Estados Unidos para sacarle provecho más adelante.
“La gente dice: ‘Oh, nos espía’. Bueno, nosotros también lo espiamos. Además, somos muy buenos en eso, así que nos llevamos bien”, indicó en tono de broma.
Cabe señalar que la propuesta lanzada por Trump va en contra de la normativa establecida por el ex mandatario Joe Biden en 2025, a través de la cual se prohíbe que cualquier fabricante de automóviles chinos venda o fabrique vehículos de pasajeros en territorio estadounidense.
A esto debe sumarse una carta de la Alianza para la Innovación Automotriz, organización que representa a todos los principales fabricantes de automóviles estadounidenses, mediante la cual les piden a los líderes del Congreso establecer una “prohibición permanente” al ingreso a Estados Unidos de automóviles fabricados en China.
Adicional a eso, dos meses atrás, el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado aprobó una ley mediante la cual se prohibía la entrada al mercado estadounidense de empresas con más de15% de participación china.
