Rybakina se corona en el US Open como la nueva reina del tenis

09/13/2026

La kazaja de 27 años se lleva su tercer Grand Slam superando en la final a Aryna Sabalenka, a la que también arrebata el número 1 del ranking mundial

QUEENS – El tenis tiene una nueva reina. La kazaja Elena Rybakina, 27 años, se proclamó este sábado campeona del US Open y el lunes subirá a lo más alto del ranking mundial. De allí desplaza a Aryna Sabalenka, su rival en la final del último “grande” de la temporada, a la que superó por 6-4, 5-7 y 6-2 en una demostración de control y precisión desde el fondo de la pista.

Es el título profesional número 14 y el tercer “grande” para Rybakina después de Wimbledon en 2022 y Australia este año, en donde también superó a Sabalenka en tres sets.

“No esperaba esto cuando vine a este torneo. Llegaba de una lesión”, confesó Rybakina antes de recibir su trofeo y un cheque de $5.5 millones de dólares, el mayor premio de la historia del tenis.

Sabalenka (izq.) y Rybakina posan con sus trofeos tras la final del US Open 2026.

En las gradas del Arthur Ashe, el estadio de tenis más grande del mundo, no cabía un alma más. También se dejaron ver celebridades como Brad Pitt, Rami Malek, Andrew Garfield, Paris Hilton, Pink, Spike Lee o Marcello Hernández.

Una final entre las dos mejores

Sabalenka y Rybakina se habían enfrentado 14 veces antes en pista dura, con siete victorias para cada una. En la final se enfrentaron las tenistas número 1 y 2 del momento, algo que sólo había ocurrido en el US Open dos veces antes desde 2000.

“Tenemos una gran rivalidad. Hemos jugado muchos partidos muy buenos y grandes finales esta temporada”, dijo Sabalenka sobre Rybakina en rueda de prensa después del partido. “Su saque es increíble, la manera en que puede tomar la iniciativa y dominarte en la cancha… Hay muchas cosas que la hacen peligrosa”.

Rybakina puso presión sobre el servicio de Sabalenka desde el inicio, logrando tres opciones de rotura ya en el tercer juego. Pero la bielorrusa los defendió con un tenis arriesgado: buscando la línea de fondo con fuerza y subiendo a la red. Aun así la kazaja volvió a la carga dos juegos después y logró el break.

Sabalenka, que cerró el juego con una doble falta y lanzó enfadada una bola al cielo que cayó en el público, mostraba los primeros signos de desesperación. Con 5-4 en contra, logró defender el primer punto de set. Pero Rybakina no se descompuso y cerró el parcial con un imparable juego de fondo pese a su bajísimo 27% de primeros saques. La clave del primer set: 15 errores no forzados de Sabalenka por sólo 5 de Rybakina.

En el segundo set ambas tuvieron opciones de break, incluso Sabalenka dispuso de dos puntos de set al resto con 5-4. Pero de nuevo Rybakina mostró nervios de acero y logró mantener su saque. La situación se repitió con 6-5 y esta vez sí, la bielorrusa logró el break y se llevó un set en el que Rybakina sacó mucho mejor (78% de primeros con 4 aces), pero en el que cometió 13 errores no forzados por 8 de su rival.

Pese a dejar escapar el segundo set, Rybakina siguió haciendo gala de la precisión en los golpes profundos. Una y otra vez encontraba la línea y rara vez su bola se iba demasiado larga. En cambio, Sabalenka necesitaba arriesgar mucho más para ganar sus puntos. La kazaja tomó pronto la delantera, con un break en el tercer juego.

En el séptimo juego, 4-2 abajo, Sabalenka cometió una doble falta y un error no forzado que prácticamente enterraron sus posibilidades. Rybakina sólo tuvo que mantener su saque para ganar su tercer trofeo de Grand Slam. Como no podía ser de otra manera, lo hizo con su décimosegundo ace del partido.