Trump llevó oro de Venezuela a EE.UU., pero refinerías se niegan a procesarlo ante dudas sobre su origen

09/29/2026

El oro venezolano llegó a Estados Unidos en forma de doré, un metal semiprocesado que necesita ser refinado antes de alcanzar calidad comercial

NUEVA YORK – Cargamentos de oro venezolano valorados en cientos de millones de dólares llegaron a Estados Unidos como parte de acuerdos impulsados por la Administración de Donald Trump, pero permanecen almacenados porque las refinerías no han aceptado procesarlos ante las dudas sobre su origen y posibles vínculos con grupos criminales, según una investigación publicada este lunes por The New York Times.

El diario siguió la ruta del metal desde las minas del sur de Venezuela hasta Estados Unidos y aseguró que la apertura del mercado estadounidense al oro venezolano conectó a Washington con una industria marcada durante años por denuncias de corrupción, minería ilegal, violencia y daños ambientales.

Según la investigación del NYT, aviones comenzaron a transportar oro fuera de Venezuela incluso antes de que representantes de las empresas involucradas visitaran algunas de las minas. El periódico sostiene que parte del metal está relacionada con explotaciones cuyos operadores pagan cuotas a grupos criminales a cambio de protección.

El principal problema apareció una vez que el oro llegó a Estados Unidos.

El metal enviado desde Venezuela es oro doré, una aleación semiprocesada que debe pasar por una refinería para eliminar impurezas, elevar su pureza y convertirse en oro de calidad comercial. Antes de procesarlo, las refinerías deben comprobar su origen y determinar si su cadena de suministro estuvo relacionada con corrupción, grupos armados, lavado de dinero, violaciones a derechos humanos o daños ambientales.

La London Bullion Market Association (LBMA), referencia internacional para la industria, exige a sus refinerías acreditadas realizar procesos de debida diligencia y rastrear riesgos a lo largo de la cadena de suministro. De acuerdo con el NYT, las dificultades para certificar la procedencia explican por qué parte de los cargamentos venezolanos permanece sin procesar en almacenes estadounidenses.

De las sanciones al acuerdo

El episodio contrasta con la política que el propio Gobierno de Trump aplicó durante su primer mandato. En marzo de 2019, el Departamento del Tesoro sancionó a la Compañía General de Minería de Venezuela, conocida como Minerven, y a su entonces presidente, Adrián Antonio Perdomo Mata.

El Tesoro acusó entonces al gobierno de Nicolás Maduro de utilizar las operaciones ilícitas de oro para sostenerse económicamente y denunció los riesgos de la explotación minera para comunidades indígenas y áreas protegidas.

La situación cambió en 2026, después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero y del acercamiento de Washington con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.

En marzo, Minerven alcanzó un acuerdo multimillonario para suministrar entre 650 y 1,000 kilogramos de oro doré a Trafigura, una de las mayores comercializadoras de materias primas del mundo. El metal tendría como destino refinerías estadounidenses mediante un acuerdo separado con el Gobierno de Estados Unidos.

La Casa Blanca confirmó entonces a Reuters la participación de la Administración Trump en las negociaciones.

“Este histórico acuerdo de oro entre Trafi y Venezuela había estado en preparación bajo la dirección del presidente Trump”, señaló un funcionario de la Casa Blanca. “Estamos ayudando a Venezuela a restaurar su sector minero, lo que ayudará a la industria estadounidense a obtener los minerales que necesitamos”.

El secretario del Interior, Doug Burgum, participó en las gestiones durante una visita a Caracas, mientras la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro preparó una licencia para permitir la operación, según Bloomberg.

Al momento del acuerdo, el volumen previsto, de hasta 1,000 kilogramos, estaba valorado en aproximadamente $165 millones de dólares.