El presidente lanzó la amenaza de desplegar agentes del ICE en un aparente intento de obligar a los demócratas a aprobar un nuevo presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional.
WASHINGTON El presidente Donald Trump amenazó con desplegar agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en los aeropuertos a partir del lunes si los demócratas no aprobaban “inmediatamente” un plan para financiar el Departamento de Seguridad Nacional.
“Si los Demócratas de Izquierda Radical no firman inmediatamente un acuerdo para permitir que nuestro País, en particular, nuestros Aeropuertos, vuelvan a ser LIBRES y SEGUROS”, escribió Trump, “trasladaré a nuestros brillantes y patrióticos Agentes del ICE a los Aeropuertos, donde se encargarán de la Seguridad como nadie ha visto antes”.
En una publicación de seguimiento horas después, Trump dijo que, en efecto, había decidido seguir adelante con la medida, y que había dicho a la agencia que “SE PREPARARA”.
“Estoy deseando enviar al ICE el lunes”, escribió.
Trump publicó la amenaza, y luego el momento del despliegue, en un aparente intento de romper el estancamiento entre los demócratas del Congreso y la Casa Blanca sobre la aplicación de las leyes de migración, estancamiento que provocó un cierre parcial del gobierno el mes pasado.
Tom Homan, el zar fronterizo de la Casa Blanca, acudió el viernes por la noche al Capitolio para debatir el camino a seguir con un grupo bipartidista de senadores, la segunda sesión de este tipo en la semana. Se espera que el grupo vuelva a reunirse el sábado, dijeron los legisladores.
Con el cierre ya en su quinta semana, el Congreso sigue estancado en un proyecto de ley para financiar el departamento, que incluye la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por su sigla en inglés). El personal de seguridad de los aeropuertos ha estado trabajando sin cobrar.
La amenaza de Trump se produce cuando los aeropuertos de todo el país están experimentando tiempos de espera y retrasos más prolongados —en plena temporada de viajes de vacaciones de primavera— y cuando los agentes han protestado en masa o han renunciado. Los funcionarios han advertido de que algunos aeropuertos pequeños podrían tener que cerrar si el personal sigue disminuyendo.
Trump escribió que los agentes del ICE en los aeropuertos también llevarían a cabo operaciones de migración agresivas, en lo que sería una escalada de las tácticas de aplicación de la ley de migración para una agencia que ya está bajo escrutinio por lo que los críticos de ambos partidos dicen que es un enfoque de mano dura.
El presidente dijo que sus funciones incluirían también “la detención inmediata de todos los migrantes ilegales que hayan entrado en nuestro País, haciendo especial hincapié en los procedentes de Somalia”, con lo que continúa su ataque contra una población a la que ha menospreciado en defensa de su polémica operación de inmigración en Minnesota. Dos ciudadanos estadounidenses que protestaban contra las operaciones murieron a manos de agentes federales.
Aunque Trump parecía estar dando un ultimátum a los demócratas, dio a entender que ya había tomado una decisión, algo que confirmó en la publicación en las redes sociales del sábado por la tarde en la que aseguró que planeaba desplegar agentes del ICE el lunes.
Los demócratas se apresuraron a criticar la idea.
“Seguramente, lo siguiente que quiere la gente después de esperar horas en las largas filas de la TSA es ser detenida injustamente por el ICE”, dijo en un comunicado la senadora Patty Murray, demócrata por Washington. “Aquí hay una idea: en lugar de marginar a los agentes de la TSA y enviar al ICE a acosar a los viajeros, el presidente debería decir a los republicanos que dejen de bloquear nuestro proyecto de ley para pagar a la TSA”.
Los demócratas han seguido presionando para que se impongan nuevas restricciones a los agentes federales de migración. Entre sus exigencias se incluyen exigir a los agentes que muestren una identificación visible, impedirles que lleven máscaras, exigirles que obtengan órdenes judiciales y adoptar políticas más estrictas sobre el uso de la fuerza.
La Casa Blanca se mostró abierta a algunas reformas a principios de esta semana, pero los demócratas habían dicho que esperaban ver una propuesta legislativa.
La senadora Susan Collins, republicana por Maine y presidenta de la Comisión de Asignaciones, dijo que la Casa Blanca había ampliado su propuesta y que los demócratas debían enviar una respuesta formal.
Collins dijo que esperaba que las discusiones continuaran durante el fin de semana, mientras los legisladores se encuentran en Washington para celebrar unas inusuales votaciones el sábado y el domingo.
El senador Chuck Schumer, demócrata por Nueva York y líder de la minoría, dijo el sábado que los legisladores estaban “manteniendo conversaciones productivas”, pero lo calificó de “proceso en curso”.
