WASHINGTON – El presidente Donald Trump ha enumerado cinco objetivos que Estados Unidos quiere alcanzar antes de poner fin a su guerra con Irán. Ahora, mientras sugiere que Estados Unidos podría “reducir” pronto la operación tras tres semanas y media, algunos de sus objetivos clave siguen sin definirse o sin cumplirse.
El presidente republicano delineó recientemente cinco metas para la enorme campaña aérea. Eso supone un aumento respecto de las cuatro expuestas por su equipo desde el inicio de la guerra el 28 de febrero (y por encima de los tres que, por lo general, enumeraban el Pentágono y el secretario de Estado, Marco Rubio). Aunque el gobierno de Trump ha afirmado que sus objetivos son claros e invariables, la lista de prioridades se ha ampliado y ha cambiado a medida que la guerra pasa factura a la economía global, pone a prueba alianzas y plantea preguntas sin respuesta sobre la planificación del conflicto, su justificación y sus consecuencias.
Según la mayoría de los recuentos, los ataques de Estados Unidos e Israel han degradado de forma importante las capacidades militares de Irán y han provocado la muerte de decenas de altos dirigentes. Pero esos éxitos tácticos no necesariamente se traducen en el logro de todos los objetivos estratégicos del presidente.
Algunos de sus objetivos son difíciles de alcanzar y, si Estados Unidos se retira con metas inconclusas y el grupo paramilitar Guardia Revolucionaria Islámica de Irán se mantiene en el poder, Trump podría enfrentar costos políticos en el país y repercusiones globales sobre lo que se logró con su decisión de iniciar una guerra elegida que trastocó Oriente Medio y sacudió la economía mundial.
Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, manifestó que la operación “ha sido un éxito rotundo: la marina de Irán está destruida, su base industrial de defensa está desmantelada y sus sueños de poseer un arma nuclear se hacen añicos con cada día que pasa”.
Este es un vistazo a los objetivos como los expuso Trump el viernes y en qué punto se encuentran:
1. “Degradar por completo la capacidad de misiles de Irán”
Uno de los principales objetivos expuestos por el presidente con respecto a Irán es “destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles hasta los cimientos”.
El gobierno sostiene que esa capacidad se ha degradado de manera significativa. Pero en la cuarta semana de la guerra, Irán sigue lanzando misiles y drones, lo que incluyó una serie de andanadas contra Israel en las primeras horas del martes, después de que Trump afirmara que se habían iniciado negociaciones con Teherán.
En una actualización presentada la semana pasada, el secretario de Defensa Pete Hegseth señaló que los programas de misiles y drones de Irán están siendo “destruidos de forma abrumadora” y que los ataques con misiles balísticos contra fuerzas de Estados Unidos han “bajado un 90% desde el inicio del conflicto”.
Trump repitió el lunes esa estadística del 90% y dijo: “No pueden lanzarlos, y no les quedan muchos, ya que la mayoría han sido aniquilados”. Añadió el martes que el 82% de los lanzadores de misiles de Irán habían sido “eliminados”.
2. “Destruir la base industrial de defensa de Irán”
Antes del viernes, el presidente y su gobierno a veces mencionaban esto como un objetivo independiente, describiéndolo como la meta de “arrasar su industria de misiles hasta los cimientos”. En otras ocasiones, desaparecía de la lista. El Pentágono, por lo general, lo ha incluido dentro del primer objetivo de destruir la capacidad de misiles de Irán.
El Comando Central de Estados Unidos ha dicho que sus objetivos de ataque en Irán han incluido instalaciones de producción de armas y de fabricación de misiles y drones. Pero los ataques iraníes contra sus vecinos del Golfo e Israel continúan.
3. “Eliminar su marina y su fuerza aérea”
Estados Unidos e Israel establecieron rápidamente su superioridad aérea en los cielos sobre Irán, donde han volado casi sin oposición. El Comando Central estadounidense informó el lunes que Estados Unidos ha dañado o destruido más de 140 embarcaciones iraníes.
Después de que un submarino estadounidense torpedeara y hundiera un buque de guerra iraní a principios de marzo, otras dos embarcaciones de la República Islámica —el IRIS Bushehr y el IRIS Lavan— atracaron en Sri Lanka e India y solicitaron asistencia a ambos países. No ha habido indicios por parte de Estados Unidos de que hayan sido hundidas o capturadas desde entonces.
La Guardia Revolucionaria de Irán tiene su propia marina, que también utiliza embarcaciones más pequeñas para realizar ataques en enjambre y colocar minas. No se sabe cuánto de esa fuerza permanece o si ha colocado alguna mina. Pero los misiles iraníes siguen perturbando el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
4. “No permitir nunca que Irán se acerque siquiera a contar con capacidad nuclear”
Trump dio un giro notable durante el último año, después de declarar que Estados Unidos había “aniquilado” el programa nuclear de Irán en junio, para luego ver cómo sus asesores advertían que la República Islámica estaba a pocas semanas de construir una bomba, con el fin de justificar las operaciones actuales.
Estados Unidos no ha anunciado nuevos ataques contra las instalaciones nucleares de Irán, pero Israel ha anunciado una serie de ofensivas contra objetivos relacionados con la energía nuclear, incluido el asesinato de un destacado científico nuclear iraní.
Una de las preguntas más apremiantes en la guerra es si Trump buscará incautar o destruir unas 970 libras de uranio enriquecido que Teherán posee y que podrían usarse para construir un arma.
Trump dijo por primera vez el lunes que Estados Unidos recuperaría el uranio, que se cree está enterrado a gran profundidad bajo una instalación en una montaña. Pero indicó que eso ocurriría si Estados Unidos alcanzaba algún tipo de acuerdo con Irán para que Washington lo recuperara. Sin el permiso de Irán, dicen los expertos, incautarlo sería una misión peligrosa que implicaría un despliegue considerable de tropas estadounidenses dentro del país.
5. “Proteger, al más alto nivel, a nuestros aliados de Oriente Medio”
Trump añadió el viernes un quinto objetivo para Estados Unidos en una publicación en redes sociales: “Proteger, al más alto nivel, a nuestros aliados de Oriente Medio, incluidos Israel, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Kuwait y otros. El estrecho de Ormuz tendrá que ser custodiado y vigilado, según sea necesario, por otras naciones que lo usan — ¡Estados Unidos no!”
Estados Unidos ya mantiene miles de tropas en bases y otras instalaciones en la región, y no se sabe hasta dónde está dispuesto a llegar Trump para proteger a los aliados de Oriente Medio contra las amenazas, y aun así Irán sigue siendo capaz de atacar a esos países. Tampoco está claro hasta dónde está dispuesto a llegar Estados Unidos para mantener abierto el estrecho de Ormuz. Trump ha vacilado sobre si Estados Unidos necesita asumir un papel en su vigilancia. El lunes, amplió un plazo para que Irán reabra el estrecho de Ormuz o enfrente ataques contra sus plantas de energía.
El cambio de régimen no está oficialmente en la lista
Trump ha hablado de un cambio de régimen desde el inicio de la guerra, alentando al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno” después de que Israel, con ayuda de Estados Unidos, lanzara ataques en los que murieron el líder supremo de Irán y gran parte de su cúpula dirigente.
Sin embargo, Trump y su gobierno nunca han declarado explícitamente el cambio de régimen como un objetivo en Irán, pese a dejar claro que quieren poner fin a los 47 años de reinado de la represiva teocracia. “Los líderes son muy diferentes de aquellos con los que empezamos, los que crearon todos esos problemas”, dijo Trump el martes.
Añadió un momento después: “Esto es un cambio de régimen, ¿no?”
Ahora Estados Unidos afirma que sostiene conversaciones con elementos del mismo gobierno iraní, mientras busca poner un fin rápido al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo. Y las esperanzas para el pueblo iraní parecen destinadas a seguir sin cumplirse.
También desaparece de la lista: cortar el apoyo a los grupos proxy iraníes
Funcionarios del gobierno de Trump han ofrecido pocas actualizaciones sobre este objetivo, que el presidente ha descrito como garantizar que “los proxies terroristas de la región ya no puedan desestabilizar la región o el mundo y atacar a nuestras fuerzas” y “garantizar que el régimen iraní no pueda seguir armando, financiando y dirigiendo ejércitos terroristas fuera de sus fronteras”.
Aunque Estados Unidos ha atacado a grupos rebeldes alineados con Irán en Irak, e Israel parece estar ampliando sus operaciones contra Hezbollah en Líbano, el gobierno no ha ofrecido detalles sobre cómo va a detener de forma permanente el apoyo de Teherán a los grupos armados.
