Muerte de tres cascos azules de la ONU en el Líbano aumenta la tensión en la zona

marzo 31, 2026

El deceso de tres soldados indonesios encendió las alarmas en el organismo internacional, cuyo secretario general afirmó que los ataques podrían constituir crímenes de guerra.

BEIRUT – La muerte de tres soldados indonesios pertenecientes a la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) tras dos ataques ocurridos en apenas 24 horas cuya autoría aún se desconoce, aumentó las tensiones en Medio Oriente, que ya atraviesa su quinta semana con la ofensiva de EE.UU. e Israel en la zona.

El primer hecho ocurrió la noche del domingo, cuando un proyectil explotó en una posición de la FPNUL cerca de Adchit Al Qusayr, donde se registran enfrentamientos entre Israel y el movimiento proiraní Hzbollah. Esto provocó la muerte de un soldado indonesio, mientras que un segundo uniformado resultó herido de gravedad, según confirmó FPNUL.

El segundo ataque se registró el lunes cerca de Bani Hayan, en el sur del Líbano, donde dos soldados «murieron trágicamente» a causa de una explosión mientras viajaban en un vehículo.

Ambos hechos generaron un amplio rechazo en la comunidad internacional. Jean-Pierre Lacroix, secretario general adjunto de operaciones de paz de la ONU, rechazó «estos incidentes inaceptables». Agregó que «todos los actos que ponen en riesgo a los cascos azules deben cesar».

Asimismo, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que estos dos ataques pueden constituir un crimen de guerra y adelantó que se deberán rendir cuentas. Así lo explicó el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, en un comunicado difundido en las últimas horas.

«Los ataques contra los miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz constituyen graves violaciones del derecho internacional humanitario y de la Resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad, y pueden constituir crímenes de guerra. Será necesario que se rindan cuentas», aseguró el vocero.

«Este es uno de los numerosos incidentes que han puesto en peligro la seguridad de los miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz, incluso en las últimas 48 horas», declaró el portavoz antes de pedir a las partes que cumplan con el derecho internacional y «garanticen la seguridad del personal y los bienes de las Naciones Unidas en todo momento».

La FPNUL actúa como fuerza de mantenimiento de la paz entre Israel y Líbano desde 1978, pero desde el 2 de marzo se encuentra bajo el fuego cruzado del ejército israelí y del movimiento proiraní Hezbollah, que reanudaron los combates.

Los cerca de 8.200 soldados de 47 países de la misión se han visto atrapados en el conflicto en el marco de la guerra en Oriente Medio, desatada por el ataque conjunto del 28 de febrero de Israel y Estados Unidos contra Irán.

Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) dijeron este martes que investigan los ataques que mataron a tres cascos azules de la ONU y aseguraron estar averiguando sobre las circunstancias para «determinar si fueron consecuencia de la actividad de Hezbollah o de la de las FDI».

«Cabe señalar que ocurrió en una zona de combate activa. Por lo tanto, no debe asumirse que los incidentes en los que resultaron heridos soldados de la FPNUL fueron causados por las FDI», escribieron las fuerzas israelíes en Telegram, tras asegurar que el Ejército hebreo «no opera contra la FPNUL, las Fuerzas Armadas Libanesas ni el pueblo del Líbano».