La inflación en México se desacelera en abril, pero sigue golpeando el bolsillo de los consumidores

05/08/2026

Sheinbaum atribuyó el leve descenso de la inflación al acuerdo del mes pasado entre el gobierno y empresarios para controlar el precio de los combustibles

CIUDAD DE MÉXICO – La inflación en México alcanzó en abril una tasa anual de 4,45%, lo que representa un retroceso respecto del mes previo, pero no suficiente para aliviar las dificultades que enfrentan mexicanos como Rosa María Díaz por el alza de alimentos y combustible, lo que ha llevado al gobierno a tomar medidas urgentes para contener los aumentos.

“El gobierno dice que el dinero alcanza, pero sólo alcanza para el que tiene lana (dinero)”, afirmó Díaz, un ama de casa de 67 años, al reconocer que ante las presiones inflacionarias su familia ha tenido que reducir el consumo de carne y pollo y sustituirlo por hortalizas.

En abril el Índice Nacional de Precios al Consumidor de México mostró una variación mensual de 0,20% en comparación con el mes previo. Con ese resultado la tasa anualizada se ubicó en 4,45%, por debajo de la reportada en marzo que fue de 4,59%, y se rompió la tendencia alcista de los últimos tres meses, informó el jueves el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI).

La inflación se vio presionada en abril por los aumentos en los precios del chile, el tomate, la papa, el servicio de autobús urbano, la gasolina de alto octanaje y el gas doméstico. Pese a los subsidios otorgados por el gobierno a través de la disminución de impuestos, los combustibles no han podido escapar del incremento del precio internacional del petróleo generado por la guerra en Oriente Medio.

Uno de los casos más alarmantes es el tomate –un alimento básico en la dieta de los mexicanos– que en los últimos 12 meses ha reportado un incremento de más del doble y ha superado los 60 pesos el kilo (unos 3,5 dólares).

De acuerdo con un reciente informe del banco local Grupo Financiero Base, los aumentos en los precios de los alimentos se deben a una merma en la oferta generada por problemas de inseguridad, la falta de apoyo gubernamental al sector agrícola y, en el caso del tomate, a una contracción de la producción luego de que Estados Unidos impuso en julio de 2025 una cuota compensatoria de 17% a las importaciones del fruto mexicano tras denunciar dumping.

La inflación se compensó parcialmente con la disminución estacional de las tarifas de electricidad por el inicio de los subsidios de la temporada cálida y la merma en los precios del transporte aéreo, el pollo, los huevos, el limón y los plátanos.

Los mexicanos se aprietan el cinturón

Mientras contaba los billetes que le quedaban tras comprar algunas verduras en un mercado público del centro de la capital mexicana, Díaz admitió que para hacer rendir el dinero debió disminuir las cantidades de alimentos que regularmente compraba y reemplazar algunas proteínas por pepinos y zanahorias.

La escalada de los precios de los alimentos ha golpeado la canasta de consumo mínimo de los mexicanos que reportó en abril una tasa anual de 4,63%, muy por encima del registro del mes previo que fue de 3,69%, según cifras del INEGI. En la actualidad el salario mínimo, que ronda los 473 dólares al mes, alcanza para adquirir dos canastas básicas.

“Se ha perdido mucho el valor adquisitivo”, comentó Celia Salas, una jubilada de 63 años, al quejarse de que su jubilación de 12.000 pesos (unos 705 dólares) y el dinero que le dan sus hijos “ya no alcanzan” para alimentarse ella y los cuatro integrantes de su familia.

Salas relató que debió bajar el consumo de algunos alimentos como el tomate, la carne de res y el pollo y acudir a otros mercados en el centro de la capital donde se venden productos a menor precio, pero de baja calidad.

Para proteger a los sectores más vulnerables el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) acordó desde el inicio de su sexenio aumentos anuales del salario mínimo que su sucesora e hija política, Claudia Sheinbaum, ha continuado.

Gobierno en alerta

Sheinbaum atribuyó el leve descenso de la inflación al acuerdo del mes pasado entre el gobierno y empresarios para controlar el precio de los combustibles y los subsidios que se otorgaron al diésel y la gasolina.

La mandataria afirmó el jueves en su conferencia matutina que los precios del tomate y el chile subieron debido a una menor producción local, al aumento de las importaciones de Estados Unidos y a una plaga que afectó la siembra del tomate local.

Pese a las medidas del gobierno, Salas se mostró pesimista y dijo que “los verdaderos datos los tenemos los consumidores. Ellos (las autoridades) viven en una realidad alterna”.