México cierra su preparación rumbo al Mundial 2026 ante Australia en el Rose Bowl de Pasadena

febrero 18, 2026

La Selección Mexicana comienza a definir los últimos detalles de su camino hacia la Copa del Mundo de 2026. El Tri está al pendiente de ocho jugadores que combaten lesiones.

CIUDAD DE MÉXICO – El director deportivo del Tri, Duilio Davino, confirmó el martes el anuncio de los tres partidos finales de preparación, una serie diseñada para medir al equipo ante distintos estilos internacionales y cuyo cierre será el 30 de mayo (6 p.m. PT) en el Rose Bowl de Pasadena frente a Australia.

El encuentro en Los Ángeles será el único de esta última etapa que se disputará en Estados Unidos.

“Estamos muy contentos con los partidos que hemos podido cerrar. La intención era tener un rival de cada confederación a la que nos podríamos enfrentar en el Mundial”, explicó Davino.

Australia representa un examen exigente. El conjunto oceánico se ha consolidado como un equipo competitivo y físicamente intenso, con presencia constante en Copas del Mundo y ubicado dentro del top 30 del ranking FIFA. Para el cuerpo técnico encabezado por Javier Aguirre, el partido busca simular escenarios de alta exigencia de cara al torneo.

Además del aspecto deportivo, la elección de Pasadena responde a factores estratégicos. El Rose Bowl es una sede histórica para el Tri y forma parte de las ciudades que albergarán partidos del Mundial 2026.

“Era importante jugar en Los Ángeles por la posibilidad de que México pueda caer ahí en el Mundial”, señaló Davino.

Para la Federación Mexicana, el duelo ante Australia también será una despedida con la afición en territorio estadounidense. La comunidad mexicana en el Sur de California ha convertido cada presentación del Tri en un ambiente similar al de local.

“Los Ángeles es una ciudad donde la Selección se siente en casa. Es una sede a la que vamos frecuentemente y donde nos sentimos respaldados por nuestra gente”, dijo Davino.

El directivo anticipa un ambiente festivo en torno al partido, con actividades previas y posteriores que lo convertirán en una antesala del Mundial.

El encuentro se jugará apenas unos días antes del arranque de la Copa del Mundo, lo que permitirá al cuerpo técnico ajustar los últimos detalles de funcionamiento y observar al plantel en condiciones cercanas a la competencia oficial.

En el plano deportivo, una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico es el estado físico de varios jugadores. Davino reveló que la Selección mantiene un seguimiento permanente a un universo de 55 futbolistas y confirmó que el mediocampista Edson Álvarez fue operado el martes del tobillo izquierdo.

“La cirugía fue exitosa y el primer pronóstico es que podría llegar al Mundial si no hay imprevistos”, explicó.

La Federación mantiene personal en Europa para monitorear la recuperación de los jugadores lesionados y coordinar con sus clubes.

Más allá de las bajas, Davino insistió en que el enfoque del área deportiva es trabajar con los elementos disponibles y mantener abiertas las opciones mientras el calendario lo permita.

Con el tiempo en contra, las próximas fechas FIFA y los partidos de preparación también representarán oportunidades finales para varios futbolistas, especialmente de la Liga MX.

“Cada vez falta menos y pueden ser las últimas llamadas”, reconoció Davino, aunque subrayó que el rendimiento en los clubes seguirá siendo determinante y que el cuerpo técnico observa de manera constante a los seleccionables.

Las lesiones también podrían abrir espacios inesperados, lo que mantiene abierta la competencia interna en el plantel. Por lo menos, siete jugadores más, aparte de Álvarez, lidian con lesiones como los son Luis Chávez (rotura de ligamentos), Rodrigo Huescas (rotura de ligamentos), Santiago Giménez (contusión en tobillo derecho), Jesús Orozco Chiquete (rotura de tobillo izquierdo), Gilberto Mora (principios de Pubalgia), César Huerta (Pubalgia) y Alexis Vega (limpieza de rodilla).

Como uno de los países anfitriones, México enfrentará una presión adicional en 2026. Davino evitó fijar metas numéricas, pero fue claro en la ambición del proyecto.

“La ilusión es hacer un Mundial histórico, ilusionar a la gente y representar bien al país”, afirmó.

El directivo explicó que el primer objetivo será avanzar como líder de grupo, lo que permitiría mantener la sede y facilitar el recorrido en la fase eliminatoria.

Sobre el partido inaugural, en el que México tendrá el protagonismo, Davino lo calificó como una “bendita presión” y reconoció que el equipo deberá asumir el rol de favorito ante su afición.

Al respecto de los jugadores naturalizados, Davino reiteró la postura de la Federación: si cumplen los requisitos, tienen calidad y desean representar al país, son considerados.

En ese contexto, confirmó que el mediocampista Álvaro Fidalgo cumple con los criterios de FIFA y ya ha iniciado el proceso administrativo. La decisión final, como en todos los casos, dependerá del técnico.