Un ataque en el Líbano habría provocado la suspensión de una cita en Suiza.
NUEVA YORK – El retraso en el inicio de las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán volvió a instalar la incertidumbre sobre las posibilidades de éxito del proceso destinado a consolidar una paz duradera tras la guerra en Medio Oriente. La suspensión de la cita también generó inquietud en los mercados y en el sector marítimo, que reclama medidas urgentes para normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Las conversaciones debían comenzar este viernes en el complejo turístico de Bürgenstock, en los Alpes suizos, con la participación de delegaciones de Washington y Teherán, además de representantes de Pakistán y Catar como mediadores. Sin embargo, la delegación iraní canceló a última hora su viaje a Suiza.
Según fuentes iraníes, la decisión respondió a los ataques israelíes registrados el jueves en el sur de Líbano, pese a que el memorando de entendimiento firmado esta semana contempla el cese de las operaciones militares en todos los frentes, incluido ese país. Teherán comunicó a Estados Unidos y a los mediadores que la situación en Líbano es un asunto «central» para definir si las negociaciones se realizan, continúan o se suspenden definitivamente.
La Casa Blanca confirmó que la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, estaba lista para viajar a Suiza, pero reconoció la suspensión de la reunión y advirtió que este tipo de negociaciones «nunca son sencillas ni predecibles».
Mientras Suiza mantiene el operativo de seguridad desplegado en torno al resort de Bürgenstock, decenas de periodistas permanecen en la zona a la espera de una confirmación oficial sobre una eventual reprogramación de las conversaciones.
La incertidumbre también impactó en los mercados financieros, con un desempeño mixto de las bolsas europeas, mientras el comercio marítimo sigue atento a la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el transporte mundial de hidrocarburos.
Flujo marítimo en Ormuz aumenta
Según datos de la plataforma de seguimiento marítimo AXSMarine, 25 buques comerciales cruzaron el jueves el estrecho, la cifra más alta desde el 18 de abril y cinco veces superior al promedio diario registrado durante los primeros diez días de junio. Antes de la guerra, alrededor de 120 embarcaciones transitaban cada día por esa vía, por donde circulaba cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado comercializado en el mundo.
Washington levantó el jueves el bloqueo naval impuesto a los puertos iraníes, lo que permitió reactivar parcialmente la navegación. Sin embargo, más de 500 buques comerciales continúan bloqueados en el Golfo Pérsico, con unos 11.000 marineros a bordo, según cifras de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Uno de los principales obstáculos para la normalización del tráfico marítimo sigue siendo la presencia de minas en la zona. Aunque se habilitó un corredor de navegación frente a Omán, el sector naviero advierte que la seguridad total dependerá de la remoción de esos artefactos explosivos, una tarea que el acuerdo asigna a Irán.
