Cuando el fuego avanza, puede haber pocos minutos para salir. Tener documentos, agua y una ruta de evacuación preparados puede marcar la diferencia
PORTLAND – Un incendio forestal cercano puede cambiar de dirección y acelerar en cuestión de minutos. Por eso, esperar una orden de evacuación para comenzar a buscar documentos, medicamentos o ropa suele ser demasiado tarde.
La recomendación de los organismos de emergencia es preparar con anticipación una mochila de evacuación, mantener el teléfono cargado y saber por qué ruta abandonar la zona. La Cruz Roja aconseja contar con suministros portátiles para al menos tres días y estar listo para salir incluso si aún no ha llegado una notificación oficial, cuando el fuego o el humo representen un peligro inmediato.
Qué debe tener una mochila para evacuar
El kit debe ser liviano, fácil de transportar y estar guardado en un lugar accesible. No conviene repartir los elementos esenciales en diferentes habitaciones. Entre los artículos prioritarios deberían incluirse:
- Agua potable y alimentos no perecederos;
- Medicamentos habituales y copias de las recetas;
- Botiquín de primeros auxilios;
- Linterna y baterías;
- Radio a pilas o con manivela;
- Cargador portátil para el teléfono;
- Mascarillas N95 para reducir la exposición al humo y las cenizas;
- Ropa de manga larga, pantalones resistentes y calzado cerrado;
- Artículos de higiene;
- Llaves de la vivienda y del vehículo;
- Dinero en efectivo y tarjetas;
- Alimento, correa, transportadora y medicación para mascotas.
La Cruz Roja recomienda preparar suministros para tres días si se debe evacuar y una reserva mayor para permanecer en casa cuando las autoridades indiquen que todavía es seguro hacerlo. También aconseja disponer de medicamentos suficientes, idealmente para un mes, cuando sea posible.
Los documentos que no conviene dejar para último momento
Las identificaciones y los registros importantes deberían estar reunidos en una carpeta impermeable o almacenados mediante copias digitales seguras. Conviene tener disponibles:
- Pasaportes y licencias de conducir.
- Certificados de nacimiento.
- Tarjetas de seguro médico.
- Pólizas de vivienda, auto y alquiler.
- Documentos migratorios.
- Recetas médicas.
- Contactos de emergencia.
- Inventario y fotografías de los bienes del hogar.
- Información bancaria y números de póliza.
Cuando la farmacia o la oficina habitual está cerrada, estas copias pueden facilitar la reposición de medicamentos, la presentación de reclamos y la identificación de los integrantes de la familia. La Cruz Roja recomienda proteger los registros personales, médicos y financieros y mantenerlos al alcance durante una evacuación.
Qué preparar dentro de la casa
La mochila no es suficiente. Si el incendio todavía no obliga a evacuar y las autoridades permiten permanecer en la vivienda, hay varias medidas que pueden reducir riesgos.
Es recomendable mantener detectores de humo funcionando, colocar extintores tipo A-B-C cerca de una salida y comprobar periódicamente que estén cargados. El extintor solo debe utilizarse ante un fuego pequeño y cuando exista una vía de escape clara; si las llamas no se apagan de inmediato, hay que salir.
También conviene:
- Retirar hojas secas, ramas y materiales combustibles junto a la vivienda.
- Guardar muebles, almohadones y objetos inflamables del exterior.
- Cerrar ventanas y puertas.
- Alejar cortinas y muebles de los vidrios.
- Conectar mangueras solo si las autoridades locales lo recomiendan.
- Dejar encendidas luces exteriores para facilitar la identificación de la propiedad entre el humo;
- Mantener el automóvil orientado hacia la salida y con combustible.
Crear un espacio libre de vegetación seca alrededor de la casa puede reducir la posibilidad de que las llamas o las brasas alcancen la estructura.
El auto también debe estar preparado
Durante una evacuación, las estaciones de servicio pueden cerrar y las rutas pueden congestionarse. La Cruz Roja recomienda mantener lleno el tanque de combustible y tener previstas varias rutas de salida.
Dentro del vehículo debería haber agua, una linterna, cables para batería, mapa impreso, manta, cargador para el teléfono, botiquín, copia de los documentos y comida y elementos para mascotas.
No conviene tomar atajos ni circular por caminos no autorizados. Las rutas secundarias pueden quedar bloqueadas por el fuego, árboles caídos o equipos de emergencia.
Cómo preparar a niños, adultos mayores y mascotas
Cada integrante del hogar debe saber qué llevará y dónde se reunirá la familia si se separa. En hogares con niños, adultos mayores, personas con discapacidad o equipos médicos eléctricos, el plan necesita más anticipación. También debe incluir quién ayudará a evacuar, cómo se transportarán los dispositivos y dónde podrán recargarse.
Las mascotas no deben quedar para el final. Es necesario tener listas sus correas, jaulas, alimento, agua, medicación y registros veterinarios. Los refugios o alojamientos no siempre aceptan animales, por lo que conviene identificar alternativas antes de una emergencia.
Qué hacer cuando llega una alerta de evacuación
Una vigilancia o advertencia inicial significa prepararse. Una orden de evacuación significa salir. Al recibir una orden:
- Tome la mochila y los medicamentos.
- Reúna a todos los integrantes y mascotas.
- Cierre puertas y ventanas si hacerlo no demora la salida.
- Siga la ruta indicada por las autoridades.
- No vuelva a buscar objetos.
- No regrese hasta que los funcionarios confirmen que es seguro.
La Cruz Roja advierte que una persona podría no recibir una notificación formal a tiempo. Si el humo aumenta, caen cenizas o el fuego se acerca, debe estar preparada para abandonar el lugar aunque todavía no haya sonado una alerta.
El humo también puede ser peligroso
Incluso cuando las llamas están lejos, el humo puede afectar la salud. Las partículas finas pueden irritar los ojos y las vías respiratorias y agravar enfermedades como asma, EPOC o afecciones cardíacas. Una mascarilla N95 bien ajustada puede reducir la inhalación de partículas, pero no elimina todos los gases presentes en el humo.
Los niños, las embarazadas, los adultos mayores y las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares necesitan especial protección. Después del incendio, también se recomienda evitar el contacto directo con las cenizas y utilizar guantes, ropa larga, calzado cerrado y protección ocular durante la limpieza.
La lista rápida antes de salir
Antes de cerrar la puerta, las prioridades deberían ser claras: personas, mascotas, medicamentos, documentos, teléfono, cargador, agua y llaves.
Los muebles, electrodomésticos y otros bienes pueden reemplazarse. Volver a una vivienda amenazada para recuperar objetos puede resultar mortal.
La mejor preparación no comienza cuando se ve el fuego desde la ventana. Comienza antes, con una mochila lista, el automóvil preparado y una ruta que todos los integrantes de la familia conocen.
