Hungría apaga por completo la central nuclear de Paks por el bajo caudal del Danubio

07/30/2026

VIENA – Debido al bajo caudal del río Danubio, Hungría deberá apagar por completo durante las próximas 24 a 72 horas la planta nuclear de Paks, al sur de Budapest, donde se produce la mitad de la energía eléctrica que consume el país, informó el Gobierno húngaro y el operador de la planta MVM.

La central, que cuenta con cuatro reactores, tiene una potencia instalada de 2,000 megavatios (MW).

El caudal del Danubio se encuentra en un nivel históricamente bajo debido a la sequía y la ola de calor, lo que complica que la central acceda a suficiente agua para enfriar los reactores.

Según informó el primer ministro de Hungría, el conservador Péter Magyar, el país podrá importar la energía que necesite ya que dispone de unas capacidades de importación de entre 3,600 y 3,800 MW, informó el portal de noticias «HVG.hu».

Las autoridades húngaras habían anunciado al mediodía del jueves de la desconexión de una de las cuatro unidades de la planta, mientras que la potencia de otra fue reducida en un 50%.

Según un comunicado del operador MVM, que gestiona la única planta de energía nuclear del país centroeuropeo, el nivel del Danubio a su paso por Paks estaba al mediodía más de un metro por debajo del nivel de referencia, con tendencia a la baja.

Entrada al proyecto de inversión Paks 2 el 5 de febrero de 2026 en Paks, Hungría. El vertido del primer hormigón para la isla nuclear de la Unidad 5 de Paks 2 (también llamada Paks II) marca la clasificación oficial del sitio como central nuclear en construcción, tras años de controversia sobre el proyecto.

En la vecina Rumanía, las autoridades también se vieron obligadas esta semana a reducir la potencia de su única central nuclear, en Cernavoda, al sureste del país, ante el bajo caudal del Danubio.

Paks, con cuatro reactores de diseño soviético, funciona desde 1982.

El anterior Gobierno húngaro, del líder ultranacionalista Viktor Orbán, firmó en 2014 con Rusia un controvertido contrato valorado en unos 10,000 millones de euros para ampliar la planta con dos nuevos reactores, cuya entrada en funcionamiento está prevista para mediados de la década de 2030.

El nuevo Gobierno húngaro quiere revisar el contrato, que encargó la construcción de los reactores al consorcio ruso Rosatom sin pasar por un proceso de licitación.