¿Por qué los niños migrantes se quedaron sin ayuda legal y en riesgo de deportación?

08/03/2026

El gobierno de Donald Trump termina el contrato con organizaciones civiles que representan ante cortes a niños migrantes no acompañados

SAN FRANCISCO – La Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), canceló el contrato de defensa legal para niños migrantes no acompañados bajo su custodia.

Esto no es nuevo, el problema inició desde el primer día del gobierno del presidente Donald Trump, cuando buscó cancelar el contrato, pero lo impidió una demanda de al menos 10 organizaciones, aunque desde noviembre, la ORR dejó de pagar a los proveedores de ayuda, coordinados por Acacia Center for Justice.

Acacia es la organización que contrata directamente con el gobierno y ellos contratan con muchas organizaciones alrededor de todo Estados Unidos para tener el contrato para representar a niños no acompañados”, explicó Karina Ramos, directora de Defensa en Immigrant Defenders Law Center (ImmDef).

Desde hace 20 años y en una decisión bipartidista del Congreso, la ORR debe proveer ayuda legal a los niños que tiene bajo custodia, pero ahora la administración Trump busca cambiar las reglas y coloca a los niños en riesgo de deportación.

“Nosotros representamos a niños no acompañados. Es un término legal que se les otorga a estos niños cuando llegan a la frontera sin un padre, una madre, un tutor en ese momento”, agregó Ramos. “Si no hay nadie que se pueda reunificar con ellos, no tienen familia, [deben] quedarse bajo la custodia del gobierno. Nuestra representación empieza desde el momento que estos niños llegan a esos albergues”.

Aunque el Gobierno federal recibe a los niños, eso no significa que autoriza su estancia permanente en el país, ya que será un juez quien determine estos menores son deportados o pueden permanecer bajo la tutoría de una familia, incluso si se les otorga una Residencia Permanente Legal o Gren Card.

“Hay que entender que desde el minuto que los niños entran a estos albergues, ya están en procesos de deportación”, indicó Ramos. “Entonces, nosotros como abogados estamos ahí para ver cosas necesarias inmediatas porque vienen estos niños con mucho trauma, se pueden imaginar, pero los acompañamos en todos sus procedimientos de corte”.

Una ayuda integral

Además de asesoría legal, los niños reciben apoyo de trabajadoras sociales, quienes los ayudan a enfrentar el trauma vivido para su llegada a EE.UU., ya que incluso algunos pudieron ser víctimas de violencia o de tráfico de personas.

Ramos indica que su principal preocupación no es el contrato, sino el futuro de los niños y quiénes tomará sus casos en tribunales.

“Quiero que pensemos un minuto de que esto no se trata de contratos, dinero que se debe […] estamos hablando de niños, de los seres más vulnerables en este mundo que van a perder sus abogados […]. pero el mecanismo de inmigración, de deportación, sigue”, insiste la abogada.

Se estima que unos 24,000 niños se quedan sin defensa legal de casi un ciento de organizaciones civiles distribuidas en todo el país. ImmDef, por ejemplo, representa a casi 1,500 niños, principalmente en California.

La mayoría de los niños se encuentran en estados donde hay más inmigrantes, como Florida, Nueva York y Texas.

Ramos advirtió que las leyes migratorias en EE.UU. son complejas e incluso los nuevos abogados que pudieran representar a los niños tardarían en familiarizarse con los casos.

“Las leyes de inmigración son unas de las más complicadas de los Estados Unidos”, dijo Ramos en el podcast ‘El Diario Sin Límites’. “Un niño que entra a la corte de inmigración sin un abogado, va a ser deportado. Es así de fácil. Un niño que tenga el mejor caso de inmigración para poder quedarse en Estados Unidos, no va a ganar su caso si no hay alguien presentando su aplicación en frente de un juez”.

La presión para la deportación voluntaria

Ramos advirtió que los jueces de inmigración y las autoridades federales están presionando a los niños para que firmen su salida voluntaria de EE.UU., conocida también como “autodeportación”.

“Los jueces y el gobierno está tratando de forzar a niños a que firmen su propia deportación voluntaria. Eso está pasando todo el tiempo”, lamentó. “Entonces, sí va a haber niños que entran a corte que tienen que declararse culpable, le podemos decir así. […] Entonces un niño debería tener a alguien ahí para ayudarle en el proceso, en un proceso que va a dictar si tienen que regresar a un lugar de donde huyeron”.