Christian Castro debía ser liberado este jueves después de 90 días bajo custodia, a menos que fuera extraditado a Minnesota
BROWNSVILLE – Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), acusado de dispararle a un inmigrante en Minneapolis y de denunciar falsamente lo sucedido, fue liberado de una cárcel de Texas este jueves luego de que un juez federal dictaminara que no podía impedir su liberación ni obligar a su extradición a Minnesota.
Christian Castro fue liberado la madrugada del jueves de un centro de detención en Brownsville.
El juez federal Fernando Rodríguez Jr. escribió que carecía de autoridad para impedir que el sheriff del condado liberara a Castro o para ordenar al gobernador de Texas, Greg Abbott, que firmara su orden de extradición.
Castro, de 52 años, fue arrestado en Texas en mayo luego de que las autoridades de Minnesota emitieran una orden de arresto en su contra por cuatro cargos de agresión en segundo grado y un cargo de denuncia falsa.
Según la ley de Texas, Castro debía ser liberado el jueves después de 90 días bajo custodia, a menos que fuera extraditado. Las autoridades de Minnesota han expresado su temor de que pueda huir a México.
El fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, solicitó la semana pasada una orden de restricción temporal para bloquear la liberación de Castro o exigir su regreso a Minnesota.
Los cargos se derivan de una operación del ICE realizada el 14 de enero en Minneapolis contra Julio César Sosa-Celis, quien, según las autoridades, ingresó a Estados Unidos desde Venezuela en agosto de 2022.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional informaron que Sosa-Celis huyó de un control de tránsito y entró corriendo a una vivienda.
Los investigadores alegan que Castro disparó a través de la puerta principal sin saber que varias personas acababan de entrar.
“La bala atravesó la puerta e impactó a una víctima en la pierna antes de quedar atrapada en la pared de la habitación de un niño”, según la fiscalía.
Tras el tiroteo, las autoridades federales acusaron a Sosa-Celis y a otro venezolano, Alfredo Alejandro Aljorna, de agredir a un agente con el mango de una escoba y una pala de nieve.
Un juez federal desestimó posteriormente esos cargos, lo que dio lugar a una investigación para determinar si dos agentes del ICE mintieron bajo juramento.
