LAS VEGAS – Ryan García necesitó apenas dos asaltos para convertir a Conor Benn en otra víctima de su poder.
Una derecha brutal derribó al británico y, cuando este consiguió levantarse, García no le dio tiempo ni para respirar: se lanzó sobre él hasta obligar al árbitro a detener la pelea a los 1:25 del segundo round y retener así su título wélter.
Lo más llamativo, sin embargo, fue la manera en que llegó el desenlace en la T-Mobile Arena de Las Vegas. García, cuya mano izquierda suele ser presentada como su principal arma, encontró esta vez la solución con la derecha. Un golpe seco, violento, perfectamente conectado, mandó a Benn a la lona.
El británico consiguió levantarse antes de que terminara la cuenta, pero apenas tuvo tiempo para recuperar el aire. García se lanzó sobre él sin regalarle un segundo de respiro y comenzó a descargar una combinación tras otra. Benn intentaba resistir, pero ya no estaba realmente en condiciones de cambiar la historia.
El árbitro terminó interviniendo para ponerle punto final al castigo.
“Me siento en paz”, dijo García después del triunfo.
“Siempre he tenido una mano derecha con mucha potencia, pero siempre he tenido lesiones. Quiero agradecerle a Conor por una gran promoción y una gran pelea. ¡Viva México!”.
La pelea había comenzado con Benn tratando de meterse en la corta distancia y llevar el combate al terreno físico. El británico buscaba el cuerpo, intentaba subir los golpes hacia la cabeza y quería demostrar que también tenía suficiente pólvora para hacer retroceder a García.
Pero cada intento encontraba una respuesta.
La izquierda de García comenzó a aparecer con frecuencia desde los primeros compases, obligando a Benn a pensar dos veces cada vez que intentaba entrar. El estadounidense aprovechaba su velocidad y su precisión para conectar y salir antes de que su rival pudiera establecer el intercambio que buscaba.
Entonces llegó el segundo asalto. García soltó la derecha y el golpe cambió la pelea de inmediato. Benn cayó pesadamente sobre la lona, visiblemente lastimado. Logró ponerse de pie y superar la cuenta, pero aquello fue apenas una pausa antes del desenlace.
García entendió que no había razón para darle una segunda oportunidad. Fue encima de Benn y comenzó a golpearlo con una determinación que dejó poco margen para la duda. El británico absorbió una ráfaga de manos mientras intentaba mantenerse en pie y sobrevivir al vendaval.
Hasta que el árbitro dijo basta.
El triunfo coloca nuevamente a García en una posición privilegiada dentro de la división welter. Y lo más interesante es que, terminado el trabajo contra Benn, ya tiene nombres importantes rondando en el horizonte. Uno de ellos estaba sentado entre el público: Teófimo López.
García no perdió la oportunidad de llamarlo a la acción.
“Teófimo, sube ese trasero aquí”, gritó hacia las gradas con su manera característica de gesticular. “¿Dónde estás? Si quiere ponerse loco, podemos ponernos locos. ¡Le voy a patear el trasero ahora mismo!”.
Pero el mexicano-estadounidense también tiene una cuenta pendiente con Devin Haney.
García derrotó a Haney en el ring, aunque aquel resultado posteriormente fue convertido en un no contest después de que el vencedor diera positivo en una prueba antidopaje. El boxeador cumplió además una suspensión de un año y ahora quiere recuperar oficialmente aquello que considera suyo.
“Espero que podamos volver a patearle el trasero a Devin Haney por el título indiscutible”, afirmó. “¡Al diablo con los Haney!”.
Así que la victoria sobre Benn puede terminar siendo mucho más que otra defensa exitosa. García necesitaba demostrar que podía responder cuando llegara la noche grande y lo hizo de la manera más contundente posible. Dos asaltos, un derribo y una ráfaga final bastaron para despejar cualquier duda.
Ahora comienza la parte más interesante: escoger quién será el próximo en intentar detener esa mano derecha que esta vez hizo el trabajo que todos esperaban de su famosa izquierda.
