El entrenador que dirigió la Copa del Mundo arranca desde cero su reestructura en Orlando apostando por el talento juvenil de la banca
ORLANDO – La nueva era de Mauricio Pochettino arrancó con un festín de goles en Orlando, donde la juventud de Estados Unidos terminó por devorarse por completo a Perú, donde la continuidad del técnico argentino con el USMNT no pudo tener mejor inicio al firmar un contundente 4-1 de cara al Mundial de 1930.
La pirotecnia en el marcador comenzó a sonar apenas al minuto 4 de la primera mitad gracias a una genialidad a balón parado. El talentoso Giovanni Reyna frotó la lámpara y mandó un servicio milimétrico al corazón del área chica, donde apareció el atacante Justin Ellis para conectar un fiero testarazo que dejó sin opciones al guardameta y decretó el primer grito de la tarde.
Lejos de achicarse por el golpe tempranero, el cuadro incaico, herido en su orgullo, reaccionó con bravura y encontró la recompensa diez minutos más tarde. El experimentado Yoshimar Yotún sacó un centro con tiralíneas desde la pradera lateral para que el implacable Gianluca Lapadula se levantara por los aires, ganara la posición a los centrales y mandara guardar la pelota al fondo de las redes enemigas.
Los dirigidos por Mano Menezes vivieron sus mejores momentos en la cancha y rozaron la hazaña de darle la vuelta a la tortilla rebasada la media hora de juego. El carrilero Oliver Sonne ganó un balón por elevación y remató con potencia, pero para su mala fortuna, el esférico viajó directo a la colocación del arquero local, esfumándose así la oportunidad de ponerse al frente.
Antes de que el silbante central mandara a los protagonistas al descanso, la escuadra norteamericana pisó el acelerador a fondo buscando recuperar el terreno perdido. Los atacantes Malik Tillman, Justin Ellis y el incansable Tyler Adams probaron fortuna con disparos de media distancia, pero la enorme figura del arquero Pedro Gallese se agigantó bajo los tres postes para mantener el empate parcial.
El laboratorio de Pochettino trituró las ilusiones incas
Para la parte complementaria, el estratega argentino movió sus piezas en el tablero y revolucionó por completo el accionar del cuadro local. La entrada de savia nueva con los ingresos de los jóvenes Mathis Albert, Zavier Gozo, Julian Hall y Sebastian Berhalter le cambió la cara al equipo, inyectando un dinamismo vertical que terminó por desquiciar a la zaga sudamericana.
El cerrojo defensivo de los peruanos se rompió definitivamente al minuto 66 tras una flagrante desatención en zona de seguridad. El contención Jesús Pretell midió mal un avance y terminó derribando dentro del área al descarado Mathis Albert, provocando que el colegiado decretara la pena máxima que Malik Tillman ejecutó con fría maestría para devolverle la ventaja a los de casa.
Con el rival moralmente derrotado y físicamente desgastado, el vendaval de los jóvenes norteamericanos no tardó en finiquitar la obra de arte en el contragolpe. Al minuto 72, el ingresado Sebastian Berhalter mandó un centro envenenado al área chica para que Julian Hall cerrara la pinza de forma espectacular, poniendo una losa inalcanzable de tres goles por uno que sentenció el destino del juego.
La cereza en el pastel llegó cerca del silbazo final gracias al propio Berhalter, quien coronó una tarde de ensueño al sacar un zapatazo de pierna derecha que dejó estupefacta a la zaga peruana. La goleada sirvió para que el nuevo proyecto de las barras y las estrellas mande un aviso de autoridad en esta Fecha FIFA, mientras que la escuadra de Mano Menezes regresa a casa con demasiadas dudas por resolver.
Al término de las hostilidades, las plataformas de estadísticas deportivas señalaron de forma unánime a Sebastian Berhalter como el futbolista más valioso del encuentro. Su espectacular rendimiento saliendo desde el banquillo de suplentes, donde aportó una asistencia de crack y firmó la última anotación de la tarde, lo consagra como la nueva joya a seguir en este proceso de renovación.
