La superviviente de un tiroteo escolar en 2001 revive su pesadilla: su hijo estaba en el colegio de Bend durante la matanza del jueves

10/18/2026

BEND – El pasado jueves, Estados Unidos se quedó de nuevo conmocionada por un nuevo tiroteo escolar, en el que un joven de 16 años, que fue abatido después, acabó con la vida de cuatro niños y una maestra en Bend, Oregón. 

Este traumático episodio lo es aún más para Michelle, una madre que es superviviente de otro tiroteo escolar ocurrido hace 25 años en California y cuyo hijo asiste al colegio Silver Rail de Bend, donde ha tenido lugar esta última masacre.

Michelle cursaba el primer año de secundaria en California cuando sobrevivió a un tiroteo escolar en 2001. El trauma la acompañó hasta la edad adulta; siempre buscaba salidas en las habitaciones, se sentaba mirando hacia las puertas y sufre ansiedad y ataques de pánico.

Cada vez que dejaba a sus hijos en la escuela, sentía una inevitable angustia. La mujer, que no revela su apellido por motivos de privacidad, veía marcharse a sus hijos con un nudo en el estómago, preguntándose si volvería a verlos.

Sus peores temores se confirmaron el jueves, cuando su hijo de quinto grado la llamó desde el colegio: «Mamá, hay un tirador». La mujer le dijo que lo quería, que no hiciera ruido y colgó para llamar a la policía, que no le respondió. Así que decidió ir ella misma al colegio.

«Pensé: ¿Cómo puede pasar esto? ¿Cómo puede caer un rayo dos veces en el mismo lugar?», expresó la mujer, que por fortuna pudo volver a abrazar a su hijo, que no resultó herido en el tiroteo.

Michelle esperaba que sus hijos nunca tuvieran que experimentar algo así. «Esto es un trauma generacional, es la segunda generación que ha vivido el trauma de un tiroteo escolar», contó Michelle. «¡Qué terrible es esto!», concluyó.

La madre del joven de 16 años que mató a tres niños y una maestra a tiros en Bend: «Era un buen chico»

La sociedad de Estados Unidos sigue consternada por el último gran tiroteo en el país, ocurrido en una escuela de Bend, Oregón, y en el que un joven de 16 acabó con la vida de tres niños y una maestra antes de ser abatido por un padre del colegio.

Ahora, la madre del agresor, Griffin J. John II, ha roto su silencio para explicar que su vástago no albergaba maldad. Shauntai May Nickerson declaró al diario The New York Times que su hijo era «un buen chico, de verdad lo era».

En declaraciones a este prestigioso medio, Nickerson también expresó su arrepentimiento por la masacre, y dijo: «Si hubiera podido evitar esto, lo habría hecho».

Nickerson había declarado a la cadena local KTVZ que su hijo tenía necesidades especiales y que estaba teniendo dificultades con el aprendizaje a distancia, y agregó que necesitaba educadores capacitados para ayudarle a tener éxito.

Griffin J. John II también formó parte del programa NEST del distrito escolar, que ayuda a estudiantes con graves problemas de comportamiento y sociales.

Griffin abrió fuego el jueves en la escuela de primaria Silver Rail, matando a tres niños y a una maestra en un aula de educación especial, precisamente en la misma escuela a la que él mismo asistió.

El adolescente estaba armado con una escopeta que le había comprado su madre, aunque ella no quiso revelar las circunstancias. El suceso acabó cuando Kaylub Giamanco, un padre de la escuela que lo vio y que estaba armado, lo persiguió y le disparó, acabando con su vida.