La suspensión rige por dos semanas, durante las que se evaluarán las impugnaciones sobre su legalidad.
WASHINGTON – Una jueza federal de Estados Unidos bloqueó a última hora del jueves, el inicio de las obras del gigantesco arco del triunfo impulsado por el Presidente Donald Trump, pocas horas después de que una comisión pública le diera luz verde.
La Comisión Nacional de Planificación de la Capital (NCPC) había votado 8 a 4 a favor del proyecto, a pesar de haber escuchado durante horas los testimonios de decenas de opositores que cuestionaban su validez y propósito.
La principal de las quejas es la ubicación de la estructura de 76 metros de altura: junto al venerado Cementerio Nacional de Arlington, el lugar de descanso final de cientos de miles de militares estadounidenses.
El gigantesco monumento sería mucho más alto que el Arco de Triunfo de París, en el cual se inspira. También se elevaría por encima del Monumento a Lincoln, justo al otro lado del río Potomac.
Los cuatro comisionados que se opusieron habían pedido que se aplazara la decisión, señalando que existían inquietudes legales, la falta de una asignación del Congreso para financiar el proyecto y dudas sobre las afirmaciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, respecto al uso militar del arco.
Pero la mayoría del panel, controlado por aliados de Trump, votó en contra de un aplazamiento. Por su parte, el gobierno afirmó que los trabajos podrían comenzar tan pronto como se obtuviera la aprobación, el Departamento del Interior emitiera una decisión final que autorizara la construcción y el Servicio de Parques Nacionales publicara la notificación correspondiente.
Sin embargo, la magistrada de distrito Tanya Chutkan, quien supervisa el caso, dictaminó que la administración Trump no puede iniciar la construcción del monumento durante dos semanas, mientras el tribunal evalúa las impugnaciones sobre su legalidad.
Al aprobar la suspensión temporal, Chutkan dijo que Virginia y el Distrito de Columbia habían demostrado que la inminencia de la obra causaría un perjuicio real a los demandantes.
«El perjuicio es seguro», escribió.
En su presentación, Virginia y el Distrito de Columbia advirtieron de alteraciones en los patrones de tráfico, así como de su preocupación por el impacto en las llamadas de emergencia de ayuda mutua si el arco siguiera adelante.
«En segundo lugar, el Distrito y Virginia incurrirán en costos significativos irrecuperables. Tan pronto como comience la construcción, el DDOT tendrá que dedicar tiempo de su personal y recursos operativos para gestionar de manera activa y proactiva desvíos temporales, choques o vehículos averiados», escribió Chutkan.
La jueza ordenó al gobierno que presente un informe de situación el próximo lunes para garantizar que está cumpliendo con la orden.
Renovaciones
El arco es uno de los varios proyectos que Trump impulsa para marcar Washington con su impronta. Entre ellos también está un salón de baile en la Casa Blanca, para el cual el republicano mandó demoler un ala completa de la mansión presidencial.
La Corte Suprema dictaminó finalmente que el demandante que presentó una acción para detener el proyecto carecía de legitimación.
Otro es la renovación del estanque reflectante, un espejo de agua rectangular en el National Mall.
Trump también propuso renovar el East Potomac Golf Links, un histórico campo de golf frente al agua en Washington, al talar cientos de árboles antes de que un juez detuviera el proyecto.
Además, intentó renombrar el Kennedy Center como Trump-Kennedy Center, y aunque lo logró, en septiembre pasado el juez Christopher Cooper dictaminó que no puede hacerlo sin la aprobación del Congreso. Tras eso, el Presidente estadounidense cerró el emblemático recinto para llevar a cabo reformas de emergencia y ha amenazado con demolerlo a menos que se lo vuelva a nombrar en su honor.
