Washington y Teherán se responsabilizaron mutuamente por nuevos ataques en la región.
WASHINGTON – El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que querría reunirse con el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, en una entrevista publicada el miércoles.
«Me gustaría reunirme con él, y probablemente nos encontremos en algún momento, depende de cómo vaya todo», declaró el mandatario en una entrevista en el sitio web New York Post.
En ese marco, Irán y Estados Unidos se acusaron mutuamente este miércoles de violar la frágil tregua con ataques cruzados en el Golfo, donde proyectiles de Teherán golpearon el aeropuerto de Kuwait y mataron a una persona.
Estas hostilidades representan un nuevo desafío al frágil alto al fuego iniciado el 8 de abril entre ambas partes que, según el presidente estadounidense Donald Trump, todavía mantienen contactos para establecer una paz duradera.
Otra amenaza para la tregua son las operaciones militares en Líbano, donde ataques israelíes impactaron cerca de Beirut y causaron seis muertos en el sur.
La reanudación de los ataques y la falta de avance en las negociaciones provocaron una nueva subida de los precios del petróleo, convulsionados por la guerra y sus afectaciones en el estrecho de Ormuz, crucial para el comercio de hidrocarburos.
Washington y Teherán se señalaron mutuamente como responsables de estas hostilidades que provocaron el cierre del aeropuerto internacional de Kuwait, blanco de un ataque con drones que mató a una persona e hirió a varias, según su cancillería.
Sede de bases estadounidenses, este pequeño país del Golfo recibió numerosos ataques iraníes en represalia a la ofensiva israelo-estadounidense del 28 de febrero, que desencadenó la guerra.
Según el comando del ejército estadounidense para Oriente Medio (Centcom), Irán lanzó durante la noche varios misiles contra países de la región que «erraron todos en su objetivo».
«Dos misiles iraníes lanzados hacia Kuwait cayeron antes de alcanzar el territorio o se desintegraron en vuelo, y tres misiles lanzados contra Baréin fueron interceptados inmediatamente», precisó.
También evocó otro ataque contra «marineros civiles» en el mar, pero no precisó dónde.
En respuesta, el ejército estadounidense respondió con «ataques de defensa» en la isla iraní de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz.
Los Guardianes de la Revolución iraníes reconocieron un ataque contra un navío vinculado a Israel y a Estados Unidos y bombardeos contra un país de la región que no especificó y contra la Quinta Flota estadounidense estacionada en Baréin.
Pero, según el ejército ideológico de Teherán, estas acciones fueron en respuesta al lanzamiento de un misil estadounidense contra un petrolero iraní en Ormuz y al ataque sobre la isla de Qeshm.
