El Heat consiguió a la superestrella Giannis Antetokounmpo (der.) y espera que forme una dupla ganadora junto a Bam Adebayo.
MIAMI – Luego de años tratando de cazarla, Pat Riley por fin encontró su gran “ballena’’ y la trajo a Miami.
El Heat consiguió los servicios de Giannis Antetokounmpo en un megacambio con los Bucks de Milwaukee, apenas unos minutos antes de la medianoche del martes, en una intensa puja final con los Celtics de Boston.
Para que esta transacción por el ganador del premio Jugador Más Valioso en 2019 y 2020 funcionara, el club del sur de la Florida tuvo que desprenderse de Tyler Herro, Kel’el Ware, Jaime Jáquez Jr., Kasparas Jakucionis, tres selecciones de primera ronda del draft, un derecho de intercambio de selecciones y otra selección de segunda ronda, según varias fuentes de la liga.
Junto con Antetokounmpo, el Heat también recibirá de los Bucks al veterano centro Bobby Portis.
Luego de meses de conversaciones infructuosas, los dos equipos se pusieron de acuerdo: el Heat obtuvo la gran superestrella que Riley deseaba para formar una dupla ganadora junto a Bam Adebayo y Milwaukee libera a un astro que fue elegido nueve veces al Juego de las Estrellas, pero que tuvo varios conflictos con la dirigencia en un club que lleva cuatro temporadas seguidas sin poder imponerse en una ronda de playoffs.
Giannis finaliza una estancia de 13 campañas con los Bucks, que bajo su mando se adjudicaron su segunda corona de la NBA en 2021.
Se marcha como líder de la franquicia en minutos, partidos jugados, puntos, rebotes, asistencias, tapones y robos.
Actualmente se encuentra en el último año de su contrato y percibirá $58,5 millones la próxima temporada.
Podrá firmar una extensión por cuatro campañas y $275 millones con Miami, seis meses después del traspaso concretado este lunes.
Con 31 años, Antetokounmpo sigue siendo una estrella en la NBA y Miami espera que le quede mucho combustible en el tanque.
La pasada temporada promedió 27.6 puntos, 9.8 rebotes, 5.4 asistencias por partido, con un 62.4% de acierto en los tiros de campo y un 33.3% en los triples, pero en 36 juegos, la cifra más baja de su carrera, motivado por las lesiones que han sido su principal enemigo en los últimos tiempos.
Con su llegada, el Heat tiene motivos para soñar, pero el punto clave ahora es si poseen el suficiente talento para acompañarlo y competir con los grandes de su conferencia y de la liga.
Miami no gana un título desde 2013 cuando la era LeBron James trajo muchas alegrías a la fanaticada local y perdió dos series por la corona de la NBA, en 2020 y 2023, bajo la batuta de su último líder Jimmy Butler.
