Entiende el impacto real de la grasa visceral y hepática en el corazón y aprende qué protocolo de vida saludable recomienda la ciencia para revertirla
Los “gorditos”, la barriguita cervecera o los “cauchos”, como se les conoce popularmente, tienen un nombre médico: grasa visceral. Esta es una condición que desempeña un papel crucial para la salud cardiometabólica en la obesidad. Si tienes grasa visceral, es importante que conozcas cuál es el impacto de la grasa visceral y hepática en la salud y cuál es la dieta recomendada.
El estudio Impacto de la grasa visceral y hepática en la salud cardiometabólica, publicado por Springer —basado en una revisión de estudios epidemiológicos— revela “una clara asociación entre la grasa visceral y la enfermedad cardiovascular”. Mientras tanto, la relación entre la grasa hepática y la enfermedad cardiovascular es menos clara.
Tratamiento y protocolo: ¿Cómo revertir la grasa visceral?
Para revertir esta condición, los investigadores sugieren “la modificación del estilo de vida y las intervenciones farmacológicas” como terapias iniciales. Mientras que la intervención quirúrgica puede reportar mejores resultados a largo plazo.
La estrategia para revertir la grasa corporal es tomar acción para mejorar la distribución de la grasa corporal y disminuir el riesgo cardiometabólico.
El estudio indica que la obesidad “tiene una importante relación con la salud cardiometabólica, los depósitos de grasa, incluyendo la grasa visceral (VAT), la grasa subcutánea (SAT) y la grasa hepática”.
Esta condición y sus indicadores son importantes porque se reflejan más allá del Índice de Masa Corporal (IMC), la grasa visceral incide en resultados cardiometabólicos, como las enfermedades cardiovasculares (ECV), la diabetes tipo 2 (DM2) y la apnea obstructiva del sueño (AOS).
El estudio concluye que el manejo integral del estilo de vida sigue siendo el enfoque inicial para el tratamiento de la obesidad.
Hábitos saludables y alimentos a evitar para proteger tu salud
En este sentido, los expertos hacen énfasis en los alimentos que se deben evitar para controlar la grasa visceral y sus consecuencias. Mientras que otros estudios destacan la importancia de adoptar hábitos de vida saludables y seguir el protocolo adecuado para disminuirla.
El médico especialista en Endocrinología y Nutrición, Borja Bandera, explica que la grasa visceral tiene un impacto muy negativo en la salud. Sin embargo, es un tipo de grasa que responde muy bien a los cambios en el estilo de vida.
El médico propone un protocolo que incluye eliminar estresores innecesarios para controlar el exceso de cortisol, actividad física y estrategias nutricionales. Así como varias alternativas nutricionales de acuerdo a la condición de cada persona y a qué tan rápido se pueden ver los resultados:
Dieta low carb o baja en carbohidratos

El exceso de insulina en el cuerpo por consumir demasiados carbohidratos simples, provenientes de un alto consumo de comidas rápidas y ultraprocesados a largo tiempo puede provocar muchos problemas de salud.
Las dietas con un bajo consumo de carbohidratos son efectivas y rápidas para eliminar la grasa visceral cuando se hacen correctamente. Un estudio observó a un grupo durante 8 semanas, en donde los participantes perdieron un 10 % más de grasa visceral que los que siguieron una dieta low fat (baja en grasa).
Dieta cetogénica

La dieta cetogénica genera procesos en el cuerpo que ayudan a reducir las sustancias que alimentan las células cancerígenas.
Esta dieta la recomienda en casos extremos, cuando urge una pérdida de peso superrápida. Aunque es alta en grasa, reducirá rápidamente la grasa visceral si se realiza de manera correcta.
Recordemos que el propósito de esta dieta es hacer que el cuerpo entre en cetosis y queme las grasas en lugar de los carbohidratos como combustible.
Es una de las “dietas bajas en carbohidratos” más populares que hace énfasis en priorizar el consumo de grasas saludables, proporciones equilibradas de proteínas y muy bajos niveles de carbohidratos.
Incrementa el consumo de fibra soluble

Los expertos recomiendan una buena hidratación tras el consumo de psyllium, esto favorecerá el proceso digestivo.
El experto menciona que la fibra soluble es clave para la pérdida de peso, ya que “cuando la fibra soluble alcanza el colon, las bacterias del mismo la fermentan produciendo ácidos grasos de cadena corta, unas moléculas que tienen un efecto beneficioso sobre la grasa visceral”.
Otro de los beneficios de la fibra soluble es reducir el apetito, lo que ayuda a perder peso; “esto lo consigue incrementando niveles de hormonas como la colecistoquinina, el GLP-1, el péptido YY y reduciendo otras como la grelina”.
Como fuentes de fibra soluble recomienda: legumbres, avena, boniato, cáscara de psyllium, goma guar, goma xantana, semillas de chía o de lino, y muchas frutas y verduras.
Incrementa el consumo de proteína

Las mejores fuentes de proteínas son las carnes, el pescado y los huevos y los lácteos.
El consumo de proteína está ligado a un mayor gasto calórico “mediante la termogénesis alimentaria, menos hambre por la modificación de diversas hormonas, un mayor mantenimiento de la masa muscular y todo ello, en su conjunto, te ayudará a perder grasa visceral”.
Entre las fuentes proteicas recomienda: pescado azul, carne de pasto, huevos de calidad, legumbres, soja e incluso proteína de suero.
Para finalizar, advierte que es preciso eliminar el alcohol, ya que no se diferencia mucho del azúcar cuando es metabolizado en el hígado. También aconseja eliminar el consumo de azúcar añadido: “A más azúcar, más grasa visceral”.
