La visita ocurre dos meses y medio después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta y a semanas de las elecciones anticipadas.
CEUTA – Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, arribaron a Ceuta este martes en un viaje de alta complejidad diplomática, dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes en este enclave español del norte de África, cuya soberanía reivindica Marruecos.
Será la primera vez que los monarcas viajan a Ceuta desde su llegada al trono en 2014. El miércoles parten a Melilla, el otro enclave español en territorio norafricano.
El viaje se produce a menos de siete semanas de las elecciones anticipadas del 29 de noviembre, en las que la migración es uno de los principales focos de tensión de la campaña electoral.
El último rey español que visitó estos enclaves fue Juan Carlos I, padre del actual monarca, en noviembre de 2007. Aquel viaje derivó en una crisis diplomática con Rabat, que reivindica su soberanía sobre ambos territorios.
Días antes de la visita, el rey de Marruecos, Mohamed VI, rechazó cualquier «presión» o «chantaje» sobre la cooperación con España y denunció la «instrumentalización» política y mediática de la crisis migratoria.
Ceuta, una ciudad de algo más de 80.000 habitantes, intenta recuperar la normalidad tras la conmoción provocada por la llegada de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos a finales de julio.
Aunque la mayoría regresó en las horas posteriores, varios miles permanecieron en este pequeño territorio situado entre el Mediterráneo y el Atlántico, donde parte de la población se sintió abandonada por el Estado durante las primeras horas de caos.
«El rey debió venir el primero o el segundo día. Y debió venir vestido de capitán general de los ejércitos, que es lo que es. Para los ceutíes hubiera sido un signo inequívoco de que el Estado estaba aquí», considera Susana Román, una jurista de 57 años e impulsora de la plataforma «Salvemos Ceuta».
Como muchos habitantes de esta ciudad repleta de banderas españolas, comprende, sin embargo, los delicados equilibrios diplomáticos que debe mantener el monarca, cuyos movimientos tiene que coordinar con el gobierno central.
«Han tardado, pero vienen de una manera muy especial porque van a pernoctar en Ceuta», agregó sobre la decisión de los monarcas españoles, los primeros que dormirán aquí en democracia.
