Aunque no presentó prueba, Moscú señaló que al menos 80 integrantes de organizaciones criminales habrían recibido instrucción.
MOSCÚ – El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) acusó este martes a Ucrania de entrenar a sicarios de carteles mexicanos en el manejo de drones en condiciones reales de combate, una situación que, según el organismo, genera preocupación en Estados Unidos.
«Los estadounidenses establecieron que los grupos criminales (mexicanos) durante mucho tiempo han enviado sicarios a Ucrania para aprender el ensamblaje y uso de drones en condiciones de combate. Han sido identificados al menos 80 personas que pasaron el correspondiente entrenamiento en las filas del Ejército ucraniano», señaló el SVR en su sitio web oficial.
Según la inteligencia rusa, los carteles habrían financiado estos entrenamientos con recursos provenientes del narcotráfico en Estados Unidos, mediante pagos a funcionarios cercanos al Presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
El organismo sostuvo que una supuesta investigación estadounidense sobre estos vínculos provocó preocupación en el Gobierno ucraniano, debido al riesgo que representaría la presencia de operadores de drones FPV entre los integrantes de organizaciones dedicadas al narcotráfico.
«En el despacho del presidente ucraniano comprenden que la presencia de operadores de drones FPV entre los narcotraficantes genera riesgos para la vida de los oficiales de las agencias estadounidenses que combaten contra el narcotráfico en la frontera con México», indicó el SVR.
Asimismo, la inteligencia rusa advirtió que la supuesta cooperación entre el Gobierno de Zelenski y los carteles mexicanos podría tener consecuencias políticas para el mandatario, en medio de las tensiones con Washington.
En esa línea, el organismo cuestionó al Presidente ucraniano por presuntos casos de corrupción, su negativa a convocar elecciones y los ataques contra refinerías rusas, asegurando que estos factores podrían afectar el respaldo de la Casa Blanca a Kiev.
Las acusaciones se producen en medio de las tensiones entre el Presidente estadounidense, Donald Trump, y Zelenski, en un escenario marcado por el aumento de los precios del combustible y la proximidad de las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre en Estados Unidos.
