En esta ilustración de la sala del tribunal, el derrocado gobernante venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan una nueva acusación por conspirar para torturar a opositores políticos y ciudadanos estadounidenses con el fin de mantenerse en el poder, aparecen en el Tribunal Federal Daniel Patrick Moynihan en la ciudad de Nueva York, el jueves 15 de octubre de 2026. En la ilustración también aparecen los abogados Barry Pollack y Mark Donnelly y el juez federal Alvin Hellerstein. REUTERS
NUEVA YORK – El juez federal Alvin Hellerstein, el veterano magistrado de Manhattan que presidía el proceso penal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, murió este miércoles por la mañana a los 92 años, dejando el juicio contra el ex hombre fuerte venezolano sin un juez a menos de ocho meses de su inicio.
La muerte de Hellerstein fue confirmada a The New York Times por Ed Friedland, director ejecutivo del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, donde el magistrado había ejercido durante casi tres décadas. Friedland también informó al diario que el caso contra Maduro, al igual que los demás procesos pendientes a cargo de Hellerstein, será asignado aleatoriamente a otro juez federal.
Por el momento, no estaba claro si el cambio afectaría la fecha prevista para el inicio del juicio, el 14 de junio de 2027, u otras audiencias ya programadas.
Hellerstein, nombrado juez federal por el presidente Bill Clinton en 1998, presidió numerosos casos de gran repercusión durante su extensa carrera judicial. Su designación para dirigir el proceso contra Maduro lo colocó al frente de un extraordinario caso penal contra un exjefe de Estado capturado por fuerzas estadounidenses.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados por fuerzas estadounidenses en Caracas el 3 de enero y trasladados a Nueva York, donde permanecen bajo custodia federal en Brooklyn.
Ambos se han declarado inocentes de cargos federales relacionados con narcoterrorismo, tráfico de cocaína y delitos vinculados con armas de fuego. Una acusación ampliada, presentada el 8 de octubre, añadió señalamientos de que la pareja conspiró para torturar a opositores políticos y ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela.
Los fiscales federales acusan a Maduro y Flores de dirigir una campaña de represión política que incluyó interrogatorios brutales, detenciones arbitrarias y maltratos a prisioneros. La acusación describe presuntos casos de descargas eléctricas, simulacros de ahogamiento, golpizas y otros abusos en centros de detención venezolanos.
La acusación revisada también extendió a Flores el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, que anteriormente no pesaba sobre ella.
Durante su comparecencia judicial más reciente, el 15 de octubre, Maduro y Flores se declararon inocentes de los nuevos cargos.
En esa audiencia, Hellerstein aceptó una solicitud conjunta de los fiscales y los abogados defensores para aplazar el juicio dos semanas, trasladando su fecha de inicio del 1 al 14 de junio de 2027.
También programó una audiencia para el 17 de diciembre, en la que se examinarían las mociones de la defensa para solicitar la desestimación del proceso penal.
Esas actuaciones quedarán ahora bajo la responsabilidad del juez que reciba el caso mediante el sistema de asignación aleatoria del tribunal. El nuevo magistrado heredará un proceso que incluye extensas acusaciones de narcotráfico internacional, represión política y maltrato de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Aunque la muerte de Hellerstein no invalida automáticamente sus decisiones anteriores ni obliga a aplazar el juicio, su sucesor tendrá que familiarizarse con el voluminoso expediente antes de decidir si mantiene el calendario establecido.
