STOCKTON – Dolores Huerta, cofundadora de la Unión de Trabajadores Agrícolas (UFW) junto a César Chávez y que luchó contra los legisladores y los poderosos agricultores de Estados Unidos para mejorar las vidas de un colectivo que antes carecía de voz, falleció el miércoles a los 96 años, informó su familia.
Huerta fue una de las mujeres más destacadas de la historia sindical de Estados Unidos, y desempeñó en la UFW funciones de negociadora jefe, organizadora de huelgas, lobista y reformista durante su apogeo en las décadas de 1960 y 1970 en el Valle Central de California, una zona de gran tradición agrícola.
Gracias a los convenios que negoció la UFW, los trabajadores agrícolas consiguieron seguridad laboral, asistencia sanitaria, planes de jubilación, una cooperativa de crédito y prestaciones específicas para su trabajo, como períodos de descanso garantizados, aseos en los campos, agua potable y protección frente a los pesticidas.
A Huerta se le atribuye haber dado a la UFW su lema “Sí, se puede”, cuya traducción aproximada, “Yes, we can”, fue utilizada posteriormente por Barack Obama durante su exitosa campaña presidencial de 2008.
Siguió participando habitualmente en el circuito de conferencias universitarias hasta bien entrados los 90 años, alzando la voz contra las políticas de inmigración del presidente Donald Trump. Durante las elecciones, recorría el país, respaldando a candidatos y registrando votantes.
Chávez, cofundador de la UFW, fallecido en 1993 y rostro visible de la organización, había abandonado los estudios en séptimo curso y había sido recolector de uvas; era un hombre de la tierra que defendía las filosofías no violentas de Gandhi y Martin Luther King, con un guiño a Emiliano Zapata, líder de la revolución campesina mexicana a principios del siglo XX.
Pero Chávez tenía un lado oscuro. En 2026, Huerta fue una de las numerosas mujeres que dieron un paso al frente para relatar cómo había abusado sexualmente de ellas, en algunos casos cuando aún eran menores de edad. Huerta afirmó que él la había presionado para mantener relaciones sexuales en una ocasión y que, en otra, la había violado. Ambos encuentros dieron lugar a embarazos, y Huerta explicó que se encargó de que otros criaran a los bebés.
FUERA DEL FOCO DE ATENCIÓN
Mientras Chávez reclutaba miembros, llevaba a cabo huelgas de hambre muy publicitadas y recibía el apoyo de legisladores liberales y famosos, la menuda Huerta, con estudios universitarios, se encargaba de negociar con los agricultores, presionar a los legisladores y gestionar otros asuntos para la UFW.
Fue detenida más de 20 veces, recibió amenazas de muerte y sufrió otros tipos de acoso. Sufrió fracturas en las costillas y lesiones en el bazo al ser golpeada por la policía de San Francisco en una protesta de 1988 contra las políticas de George H. W. Bush durante su campaña presidencial.
En una entrevista con la PBS en 2012, antes de que salieran a la luz las acusaciones de agresión contra Chávez, Huerta afirmó que no le había importado que él acaparara la atención, ya que ella quería centrarse en ayudar a la gente más que en alcanzar la fama.
“Me dijo: ‘Uno de los dos tendrá que ser el portavoz. ¿Te parece bien que sea yo?’. Por supuesto, le dije que sí”.
ALZAR LA VOZ
Huerta nació en Dawson, Nuevo México, en el seno de una familia de inmigrantes mexicanos, y pasó gran parte de su juventud en Stockton, California, tras el divorcio de sus padres. Su padre era minero, obrero, activista sindical y diputado estatal; su madre crió a tres hijos mientras compraba y gestionaba un hotel para personas con bajos ingresos en Stockton.
La madre de Huerta inculcó en su hija un espíritu de activismo. Huerta estaba casada por segunda vez cuando se convirtió en profesora, pero esa carrera no duró mucho.
“No podía soportar ver a los niños llegar a clase con hambre y sin zapatos”, afirmó. “Pensé que podría hacer más organizando a los trabajadores agrícolas que intentando enseñar a sus hijos hambrientos”.
Se dedicó a inscribir a votantes en Stockton y fundó la Asociación de Trabajadores Agrícolas antes de conocer a Chávez y unirse a él para fundar la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas en 1962. En 1965 iniciaron una serie de huelgas y boicots que durarían cinco años contra diversos productores de uva de California y que, con el tiempo, se extenderían a los productores de lechuga.
NEGOCIACIÓN COLECTIVA
Uno a uno, los agricultores comenzaron a firmar contratos con la UFW y, en 1975, el trabajo de Huerta también contribuyó a lograr otra victoria, la aprobación de la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas de California, la primera ley de Estados Unidos que otorgaba a los trabajadores agrícolas el derecho a la negociación colectiva.
Huerta afirmó que ser mujer le daba ventaja en la mesa de negociaciones con los agricultores.
“Realmente no sabían cómo responder porque no podían recurrir a sus habituales tácticas de mano dura”, declaró a PBS. “Y cuando les planteabas el tema y les mostraban las condiciones en las que trabajaban los trabajadores, se sentían un poco avergonzados, la verdad”.
En 2012, Obama entregó a Huerta la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil del país.
Su vida sirvió de inspiración para la galardonada película “Dolores”, que se proyectó en el Festival de Cine de Sundance en 2017.
