La presidenta censura las declaraciones de la política francesa de ultraderecha y asegura que los valores del país son universales
CIUDAD DE MÉXICO – En su conferencia matutina, Sheinbaum ha hecho una pausa antes de abordar el tema. La presidenta suele concentrar el contenido de sus mañaneras ―como se le conoce a sus intervenciones diarias frente a la prensa― en asuntos de política local. Pero también ha sabido entrar en temas internacionales espinosos, sobre todo para apoyar a gobiernos que considera afines o para criticar lo que ha llamado “las campañas de la derecha internacional”. Tras ser preguntada al respecto de Le Pen, la presidenta ha asegurado que “la mexicanización, que debería llegar a todo el mundo, es la de los valores del pueblo de México: honestidad, amor, solidaridad, fraternidad… que hacen mucha falta”.
Las palabras de Le Pen resonaron mucho en México, sumido en una espiral de violencia desde hace casi 20 años. Y han caído en un momento en el que el Gobierno de Sheinbaum ha querido sacar pecho por la reducción de los homicidios en un 50% desde que llegó a Palacio Nacional, en 2024. Es un logro que su Administración ha repetido hasta el cansancio. Una buena noticia en medio de una lucha sin cuartel contra los carteles de la droga y que sigue cobrando vidas civiles. Aunque sean menos que antes.
En sus primeros dos años al frente del Ejecutivo mexicano, los homicidios dolosos han pasado de 86,9 al día en septiembre de 2024 a 42,2 en septiembre de 2026, según las cifras oficiales. Además, se ha registrado una bajada de los delitos de alto impacto —secuestro, lesiones por armas de fuego, feminicidios, desaparición forzada…— del 36% en el mismo periodo.
Al empezar su campaña presidencial el domingo en Orleans, Marine Le Pen centró su discurso en la soberanía y la seguridad, frente a los disturbios registrados en los últimos días. La candidata de extrema derecha se comprometió a reforzar las fronteras, expulsar a inmigrantes con antecedentes delictivos y a combatir con dureza al crimen.
Y es ahí donde soltó la frase que ha levantado ampollas del otro lado del Atlántico. “No dejaremos que Francia caiga en la mexicanización con los carteles. Erradicaremos sin descanso esas organizaciones criminales considerándolas terroristas”, afirmó.
No es la primera vez que una figura pública internacional ha advertido sobre la “mexicanización” de un país. En 2015, el entonces papa Francisco envió un correo electrónico a un amigo legislador de Buenos Aires. En el mensaje le manifestó su preocupación por la violencia en Argentina: “Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror”.
