Los problemas entre Marjorie Taylor Greene y Donald Trump volvieron a salir a flote previo a las elecciones que marcarán el destino del magnate neoyorquino
ATLANTA – Ante la posibilidad que el Partido Republicano pierda la Cámara de Representantes, como lo proyectan varias encuestas anticipadas a las elecciones intermedias, Marjorie Taylor Greene, excongresista por Georgia, volvió a irrumpir en la arena política responsabilizando al presidente Donald Trump de un resultado negativo de los comicios a celebrarse la semana entrante.
“Trump se ha convertido en una maldición para los candidatos republicanos y la situación empeorará en 2028”, escribió la mujer que durante años fungió como una de las aliadas más cercanas al republicano de 80 años.
Los resultados mayoría de las encuestas apuntan a que el Partido Demócrata logrará recuperar el control de la Cámara de Representantes y en un descuido hasta el Senado.
Todo ello podría darse a pesar de la millonaria recaudación de fondos que han obtenido los conservadores con el magnate Elon Musk figurando a la cabeza.
El punto es que los ciudadanos parecen estar contrariados principalmente por el aletargamiento de la economía, el incremento de precios en los combustibles, los alimentos y la inflación.
Adicional a esto, el hecho de que el mandatario de la nación no haya encontrado la manera de ponerle fin a una guerra con Irán, la cual parece interminable —con una factura altísima dirigida de lleno al bolsillo de las familias estadounidenses— apunta a que la revancha de un amplio sector de la población que se siente decepcionada con Trump podría surgir el martes 3 de noviembre restándole poder al republicano de 80 años al quitarle a los republicanos el control de al menos la Cámara Baja.
En caso de consumarse un resultado negativo para los conservadores abriría la puerta a un posible impeachment en contra del presidente, lo cual quizá también resultaría reconfortante para algunos miembros de su propio partido como es el caso de la propia Taylor Green quien no deja de reprocharle el hecho de que se esté inmiscuyendo hasta en la designación de candidatos locales.
“No tiene ni idea de lo mal que le está yendo en Georgia. Y amenazar a nuestro estado con que se negaría a ayudar a la buena gente de Georgia solo porque no le gusta quién lo llama demuestra lo poco que le importa”, indicó la controversial rubia.
