Bebidas energéticas bajo la lupa por sus posibles riesgos cardíacos

11/03/2026

Un análisis de unos 28,000 reportes enviados a la FDA vincula a bebidas energéticas y suplementos estimulantes con problemas cardíacos graves en adultos jóvenes

CHICAGO – Las bebidas energéticas con cafeína y los suplementos estimulantes aparecen con una frecuencia desproporcionada en los reportes de problemas cardiovasculares graves recibidos por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), sobre todo entre adultos de 18 a 34 años. Así lo indica una investigación preliminar que se presentará en las Sesiones Científicas 2026 de la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA), previstas del 6 al 9 de noviembre en Chicago.

Según el análisis, el paro cardíaco figuró unas 11 veces más en los reportes sobre productos con cafeína u otros estimulantes que en los de productos sin estos ingredientes. Los infartos aparecieron unas 4.5 veces más, y las arritmias ventriculares o palpitaciones, cuatro veces más. El patrón se repitió con la frecuencia cardíaca elevada (casi tres veces), el dolor en el pecho (2.71 veces) y los desmayos (cerca de dos veces).

Alrededor del 45% de los reportes que vinculaban estos productos con eventos cardiovasculares correspondió a adultos de 18 a 34 años, un grupo que no suele considerarse de alto riesgo. Los resultados fueron similares en hombres y mujeres.

Qué midió la investigación

Los autores revisaron 28,345 reportes de posibles efectos adversos presentados ante la FDA entre 2017 y 2025, referidos a personas de 13 años o más. De ellos, 854 mencionaban bebidas energéticas o suplementos con cafeína o estimulantes; los otros 27,491 aludían a productos como refrescos, batidos sustitutivos de comidas, barras de proteína y vitaminas.

La categoría de estimulantes incluyó cafeína, metilxantinas como el guaraná y la yerba mate, y simpaticomiméticos como la sinefrina, la yohimbina y la efedra. Los productos se agruparon por ingrediente y no por marca, de modo que las conclusiones apuntan a tipos de productos y no a uno en particular.

Una señal de alerta, no una prueba

Los propios autores subrayan que el diseño solo permite identificar asociaciones. Los reportes a la FDA son voluntarios y los envían consumidores, médicos y fabricantes, por lo que se desconoce cuántas personas tomaron estos productos sin sufrir problemas y cuántas tuvieron un evento cardíaco que nunca se notificó. Sin esos datos, las cifras muestran con qué frecuencia se mencionan ciertos problemas en los reportes, no cuál es el riesgo real de quien consume estas bebidas.

Además, se trata de un resumen científico que no ha pasado por revisión de pares, y sus hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista especializada.

Gregory M. Marcus, profesor de medicina de la Universidad de California en San Francisco y presidente de la declaración científica de la AHA de 2026 sobre cafeína y enfermedad cardiovascular, no participó en el trabajo. A su juicio, el estudio plantea inquietud sobre los productos con cantidades muy altas de cafeína, aunque advierte: “El estudio no prueba que los productos con cafeína causen estos eventos”, ya que otros factores pudieron influir.

John Higgins, cardiólogo deportivo de UTHealth Houston, ve una señal de seguridad preocupante, en particular por los casos en jóvenes. En declaraciones a NBC News, rechazó equiparar estas bebidas con el café, aunque contengan la misma cafeína: “Son una bestia diferente”, afirmó, y sostuvo que la evidencia acumulada apunta a efectos cardiovasculares muy distintos.

Más cafeína y menos controles

La Declaración de la AHA considera que hasta 400 miligramos diarios de cafeína, el equivalente a unas cinco tazas de 237 mililitros de café negro, son generalmente seguros para la mayoría de los adultos. Sin embargo, algunas bebidas energéticas contienen hasta tres veces más cafeína por onza líquida que el café filtrado, y ciertos suplementos de preentrenamiento, más de 12 veces. Al regularse como alimentos o suplementos dietéticos, estos productos no pasan por las pruebas de seguridad previas a la comercialización que se exigen a los medicamentos.

El mercado, por su parte, sigue creciendo: las ventas de bebidas energéticas con cafeína se han más que duplicado en la última década y superaron los $20,000 millones de dólares en 2024.

¿Por qué los jóvenes?

Los investigadores aún no saben por qué la asociación es tan frecuente en adultos jóvenes. Entre las posibles explicaciones mencionan la frecuencia de consumo, tomar estos productos antes de hacer ejercicio intenso o mezclados con alcohol o drogas, y la existencia de afecciones cardíacas no diagnosticadas.

Sai Samayamanthula, autor del estudio y estudiante de cuarto año de Medicina en la Universidad de Virginia, señala que, para muchas personas sanas con un consumo ocasional, el riesgo probablemente sea bajo, pero que quienes los toman con regularidad pueden superar pronto el límite diario recomendado. También pide una vigilancia más sistemática de estos productos y que el personal de salud pregunte por su consumo a los pacientes jóvenes con palpitaciones, dolor en el pecho o desmayos. Ante esos síntomas, los cardiólogos aconsejan buscar atención médica y, en general, llevar la cuenta de la cafeína total ingerida.