Las autoridades de la Columbia Británica investigan si varios animales estuvieron implicados en la agresión y muerte de Jenny Balcarras, terapeuta de 48 años, y su hija Selah Reed, de 20.
BELLA COOLA, BC – Una madre y su hija fueron encontradas muertas en un bosque de Canadá tras lo que las autoridades investigan como un ataque de múltiples osos pardos, según ha informado este miércoles la policía canadiense. Jenny Balcarras, terapeuta de 48 años, y su hija Selah Reed, de 20, salieron de su casa el domingo a caminar por el bosque y nunca volvieron. Las autoridades del país llevaban días buscándolas tras recibir el aviso de sus familiares. Los equipos de rescate encontraron los restos mortales de ambas en una ruta de senderismo cerca de su casa de Bella Coola en la Columbia Británica (oeste).
Los restos de Balcarras fueron encontrados el lunes y los de Reed el martes, según informa la BBC, durante las labores de búsqueda llevadas a cabo por los agentes de conservación y la Real Policía Montada de Canadá. El Servicio de Agentes de Conservación de la Columbia Británica indicó que las pruebas halladas en el lugar “sugerían que un animal podría haber estado implicado”, aunque han señalado que todavía no está claro si más de un oso estuvo implicado en el ataque.

El inspector Jeff Tyre, del Servicio de Agentes de Conservación de Columbia Británica, ha afirmado que los agentes de conservación están trabajando para localizar y capturar a los osos que pudieran haber participado en el ataque. Cualquier oso capturado, tras ser examinado y verificado que atacó a la madre y a la hija, “será sacrificado de acuerdo con los protocolos provinciales de respuesta a conflictos entre humanos y fauna salvaje, con el objetivo de proteger la seguridad pública”.
Balcarras y Reed eran “uña y carne”. “Se llevaban muy, muy bien” y compartían muchas aficiones, según ha explicado Josh Balcarras, hermano de Jennifer, a la cadena pública canadiense CBC. Una campaña de recaudación de fondos organizada por la familia de Balcarras para cubrir los gastos funerarios recuerda a una mujer que se había trasladado recientemente a Bella Coola, una localidad de unos 2.100 habitantes, para comenzar un nuevo trabajo y “una nueva etapa” de su vida. Deja tres hijos adultos y un nieto.
“[Jenny] estaba trabajando para construir un futuro y todavía no había tenido la oportunidad de ahorrar ni de reservar dinero para ayudar a los suyos a afrontar gastos imprevistos como estos”, escribió su familiar Mary Melissa Smith. “Trágicamente, nadie podía haber previsto que tendrían que enfrentar una pérdida tan inimaginable”.
Bella Coola, situada al fondo de un fiordo en la costa central de la provincia, es un municipio remoto. La abundancia de fuentes de alimento hace que los osos grizzly sean habituales en la región, conocida informalmente como el Gran Bosque del Oso (Great Bear Rainforest). Se estima que entre 10.000 y 13.000 osos pardos viven en la Columbia Británica, según el Gobierno de la provincia, que los ha clasificado como vulnerables. En la legislación federal canadiense están catalogados como especie de “preocupación especial” y constituyen una parte importante del ecosistema de Columbia Británica, según Environmental Reporting BC.
Los conflictos entre osos y seres humanos son relativamente infrecuentes, salvo cuando los animales son sorprendidos o están protegiendo a sus crías o su alimento. Sin embargo, en noviembre del año pasado 11 personas, algunos de ellos niños, resultaron heridas cuando un oso salió del bosque en la misma provincia y atacó a un grupo escolar que estaba haciendo una pausa para almorzar junto a un sendero. Pese al amplio dispositivo de búsqueda desplegado, el animal nunca fue localizado. Un mes antes, un oso pardo hirió a dos excursionistas en la localidad. Uno de ellos falleció poco después a consecuencia de la gravedad de sus heridas y el oso fue encontrado muerto más tarde.
Los conflictos con osos son especialmente frecuentes en primavera y otoño, afirma el Gobierno de Columbia Británica. En otoño, estos animales atraviesan una fase denominada hiperfagia: comen grandes cantidades de alimentos para acumular las reservas de grasa necesarias para la hibernación.
Noel Pootlass, jefe de la Nación Nuxalk, también conocida como Bella Coola, ya advirtió en noviembre de 2025 de que la sequía, los incendios forestales y la tala estaban desplazando osos de otras zonas hacia el valle de Bella Coola. Según explicó entonces a The Canadian Press, la llegada de estos animales había provocado comportamientos agresivos y una mayor presencia en espacios habitados.
La Federación de Vida Silvestre de Columbia Británica ofrece otra interpretación: las denuncias de conflictos entre osos grizzly y seres humanos han aumentado desde que la provincia prohibió la caza deportiva de estos animales en 2017.
