Trump reduce enfermedades contra las que el gobierno federal recomienda vacunar a los niños: «Nada malo puede pasar»

08/11/2026

El presidente estadounidense cuestionó además la seguridad de la vacuna triple vírica contra el sarampión, la rubéola y las paperas, y recomendó separarla en tres inyecciones individuales.

WASHINGTON – En momentos en que millones de niños regresan a clases tras las vacaciones de verano y Estados Unidos vive su peor epidemia de sarampión en 35 años, el presidente Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que reduce de 18 a 11 las enfermedades contra las que el gobierno federal recomienda vacunar a todos los niños y establece nuevas categorías para otras inmunizaciones.

La medida, impulsada junto al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. -conocido por su oposición a las inmunizaciones-, deja las vacunas contra la influenza, la covid-19, la hepatitis A y B, el rotavirus y la meningitis bajo criterios de riesgo o de decisión compartida entre padres y médicos, mientras ordena revisar el calendario federal de vacunación infantil.

La Casa Blanca presentó la medida como un paso para establecer un calendario infantil de vacunación de «estándar de oro», mientras Trump vinculó durante la firma la revisión con el aumento del autismo y cuestionó la seguridad de la vacuna triple vírica contra el sarampión, la rubéola y las paperas, pese a décadas de investigaciones que no han encontrado una relación causal entre las vacunas y el autismo. En este sentido, recomendó separarla en tres inyecciones individuales.

«Hace décadas, los niños recibían solo una pequeña fracción de las vacunas que se exigen hoy», dijo Trump. «En aquella época la gente tenía mucha mejor salud y, por supuesto, la elevada tasa de autismo que vemos hoy no existía», agregó.

Sin embargo, reconoció que no sabía que causa el autismo.

Expertos en salud pública advirtieron sobre un posible repunte de enfermedades prevenibles mediante vacunación.

La decisión fue criticada por el senador republicano Bill Cassidy, médico de profesión y quien dejará el Senado el próximo año tras perder las primarias de su partido, quien afirmó que Trump carece de la experiencia necesaria para realizar esos cambios, y defendió la seguridad y eficacia de las vacunas.

Cassidy también rechazó las afirmaciones sobre una relación entre las vacunas y el autismo, y advirtió que separar la vacuna triple vírica puede hacer que los niños reciban más pinchazos y aumentar las dudas de los padres sobre la vacunación.

También respecto a la vacuna triple vírica, Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), estimó que haría falta más de una década para desarrollar vacunas separadas homologadas en Estados Unidos.

«Recomendamos seguir administrando a los niños una vacuna cuya seguridad está respaldada por décadas de datos», añadió Aaron M. Milstone de la AAP.

La orden encarga además al Departamento de Salud y Servicios Humanos presentar en un plazo de 90 días propuestas para revisar el calendario de vacunación infantil, desarrollar alternativas a los adyuvantes de aluminio y reforzar la investigación sobre la seguridad de las vacunas.

Trump afirmó durante la firma que «nada malo puede pasar» con la revisión de las recomendaciones, mientras que la orden instruye al Gobierno a estudiar también posibles cambios en las políticas estatales relacionadas con los requisitos de vacunación para asistir a las escuelas.