Tanto expertos como medios coinciden en que estos estados marcarán si republicanos o demócratas controlarán el Senado.
Quedan solo 22 días para las elecciones de medio tiempo en Estados Unidos -las llamadas «midterms» en inglés- por lo que los partidos ya se juegan sus últimas cartas. Por un lado, los demócratas buscan recuperar el control del Congreso, mientras que por el otro los republicanos quieren mantener sus mayorías en pos de ayudar al Gobierno de Donald Trump en sus últimos dos años.
Estos comicios se han transformado en un plebiscito de la gestión del Presidente estadounidense, quien en las últimas semanas se ha sumado de lleno en la campaña, visitando diversos estados y llamando a sus adherentes a votar por los candidatos republicanos para poder seguir con su agenda de gobierno.
Este año se elegirá a la totalidad de la Cámara de Representantes (435 escaños) y a 35 de los 100 miembros del Senado. Del mismo modo, 39 de los 50 estados del país votarán también por su próximo gobernador.
Actualmente, ambas cámaras están controladas por el Partido Republicano, sin embargo, las encuestas prevén un casi seguro triunfo del Partido Demócrata en la Cámara Baja. La colectividad ha aprovechado la baja popularidad de Trump (rodeando el 35% en los diversos sondeos) para imponer su agenda y recuperar la mayoría absoluta.
Situación distinta ocurre en el Senado, donde el oficialismo cuenta con 53 senadores versus 47 de la oposición. Con todo, tanto expertos electorales como empresas encuestadoras ya adelantan que, si bien los demócratas tienen una dura tarea, al menos la contienda estará muy disputada y la posibilidad de que cambie el liderazgo existe.
Los especialistas y medios estadounidenses como Telemundo y CNN han identificado diez estados donde la batalla será voto a voto. Estas regiones inclinarán finalmente la balanza para uno u otro lado. Incluso, en algunas de estas zonas podrían ocurrir resultados históricos.
Estos son los 10 estados clave de las «midterms» programadas para el 3 de noviembre:
Texas: La preocupación republicana
Nadie hubiera pensado años atrás que Texas fuera uno de los estados con escenario incierto. Desde 1994 que este estado ha elegido siempre a un republicano para el Senado, pero esta vez los demócratas podrían romper esa racha de 32 años, algo que preocupa tanto a la Casa Blanca como a la colectividad conservadora.
La esperanza demócrata tiene nombre y apellido: James Talarico. Este seminarista de 37 años representa al ala más moderada del partido y ha sabido posicionarse con una campaña centrada en la fe y en el amor al prójimo, según explicaba en una entrevista a EFE en marzo pasado. «La única manera de que este experimento (de la democracia) estadounidense funcione es si podemos acercarnos a las personas que no están de acuerdo con nosotros», decía en ese momento.
Con ese perfil, Talarico ha logrado llegar a la ciudadanía y, asimismo, preocupar a las huestes oficialistas. De acuerdo a un promedio calculado por RealClearPolitics que incluye sondeos de Fox News, Texas Southern University, la Universidad Marist y The New York Times, el candidato demócrata cuenta con un 48,2% de apoyo frente a un 45,4% de Ken Paxton, el candidato republicano.
Paxton, hoy fiscal general de Texas, aparece en la papeleta luego de vencer en las primarias republicanas de mayo al actual senador John Cornyn. Su campaña ha estado marcada por el apoyo constante del Presidente Donald Trump, quien incluso ha viajado a este estado para participar en actos públicos con la finalidad de alinear a sus adherentes.
Una derrota en uno de sus bastiones significaría un durísimo golpe para el Partido Republicano. Habrá que ver si los demócratas lograrán dar la sorpresa.
Kansas: Un exrepublicano busca hacer historia
Kansas es otro bastión republicano que podría ver un cambio. Aquí la situación podría ser incluso más dramática que en Texas: este estado no ha elegido a un senador demócrata desde 1932.
Aquí, los demócratas apostaron por Adam Hamilton, pastor evangélico con pasado republicano. Gracias a su perfil absolutamente moderado potenciado por su antigua militancia, este candidato ha contado con el respaldo de importantes figuras republicanas como el exgobernador Mike Hayden, que llamó a votar por él. Hamilton también ha rechazado el apoyo en terreno de líderes demócratas como la ex vicepresidenta Kamala Harris.
Hamilton quiere derrotar al senador republicano Roger Marshall, médico que busca su segundo mandato. En el último tiempo, el legislador ha intentado desmarcarse de Trump; así, en septiembre publicó un comunicado criticando al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por causar «graves trastornos a las comunidades y empresas locales», según consigna CNN.
Por ahora, las encuestas muestran un empate técnico entre ambos candidatos.
Georgia: Con aspiraciones presidenciales
El senador demócrata Jon Ossoff busca la reelección por el estado de Georgia. Miembro del ala moderada, este legislador de 39 años se ha posicionado como una de las grandes figuras de su partido e incluso asoma como posible carta presidencial de cara a las elecciones de 2028.
Pero la campaña no ha sido para nada fácil para el senador. Hasta hace unas semanas, las encuestas preveían un duelo complicado con el republicano Mike Collins, pero en los últimos días los sondeos reflejan una ventaja para el abanderado demócrata de entre cinco y ocho puntos porcentuales.
Pese a esto, medios estadounidenses aseguran que el escenario podría estar más ajustado de lo que se piensa. Con todo, un triunfo más holgado de Ossoff podría dejarlo bien perfilado pensando en las presidenciales.
Michigan: Escenario más que ajustado
Michigan es, sin dudas, uno de los lugares que más atención ha concitado por parte de los especialistas y los medios. Se trata de una prueba de fuego para el ala izquierdista del Partido Demócrata, que logró poner como candidato al médico Abdul El-Sayed, tras ganar en las primarias.
El-Sayed ha sumado bastante apoyo entre los jóvenes y cuenta con el respaldo de las grandes figuras del ala izquierdista, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Su candidatura es de gran importancia para este sector en medio de la lucha interna que se vive en el Partido Demócrata entre progresistas y moderados.
En la otra vereda está el republicano Mike Rogers, quien fuera congresista y que en 2024 ya intentó llegar al Senado pero perdió por un margen del 0,3%. Su campaña se ha enfocado en mostrar a El-Sayed como un candidato «peligroso» y «radical».
La lucha entre ambos está ajustadísima. Todas las encuestas realizadas en septiembre mostraron un empate técnico, por lo que el pronóstico es reservado.
Carolina del Norte: Posible cambio de timón
Según CNN, Carolina del Norte es el estado con mayores posibilidades de cambiar de partido en los comicios de noviembre. El responsable del posible batacazo es el exgobernador demócrata Ray Cooper, quien mantiene una ventaja de 11 puntos sobre su rival, el republicano Michael Whatley, según una encuesta de la Universidad Elon y YouGov.
Cooper busca retener el cupo republicano dejado por el senador Thom Tillis, quien anunció su retiro. El candidato oficialista recibió el apoyo del Presidente Donald Trump, quien en septiembre viajó a Carolina del Norte para hacer campaña junto a Whatley.
El Mandatario buscaba así movilizar a sus seguidores en un estado donde ha ganado las tres veces que ha participado en una elección presidencial.
Ohio: En busca de la revancha
La del 3 de noviembre es una elección especial para el exsenador Sherrod Brown. Hace dos años, esta figura demócrata perdió la reelección para un cuarto mandato ante el republicano Bernie Moreno. Esta vez, se enfrenta ante el senador Jon Husted, quien llegó a la Cámara Alta en 2025 para ocupar el escaño dejado por el ahora vicepresidente de EE.UU., JD Vance.
De momento, las encuestas vaticinan un ajustado triunfo de Brown. Un sondeo de The New York Times y la Universidad de Siena elaborado a fines de septiembre mostró una posible victoria del candidato demócrata con un 49%, versus un 46% para Husted. La diferencia se sitúa dentro del margen de error.
El exsenador ha sido especialmente crítico de los centros de datos levantados en Ohio y ha centrado en ese tema sus ataques a Husted, a quien tildó como «la cara de los centros de datos» en el estado.
Por su parte, la campaña republicana ha cuestionado a Brown por su postura en temas como las políticas relacionadas con personas transgénero, tal como lo hiciera hace dos años. Husted recibió la semana pasada la visita de Donald Trump, quien lo apoyó públicamente.
New Hampshire: La preocupación demócrata
Al igual que en Ohio, uno de los candidatos en New Hampshire es un exsenador que busca volver a la Cámara Alta. Esta vez hablamos del republicano John Sununu, quien fuera legislador entre 2003 y 2009. Se trata de una figura reconocida que forma parte de una familia con tradición política en este estado, ya que tanto su padre como su hermano fueron gobernadores.
Por el lado demócrata se encuentra el representante Chris Pappas, quien en un principio aparecía como favorito, pero son varias las encuestas que hablan de un escenario incierto. Esto incluso ha llevado al propio Pappas a pedir a su partido que preste más atención en New Hampshire.
Los republicanos, en tanto, confían en que la candidatura de Sununu pueda ser impulsada por la gobernadora republicana Kelly Ayotte, cuya reelección es casi un hecho.
Iowa: Pelea reñida
Si hablamos de pronósticos reservados, hay que hablar de Iowa. Aquí la contienda es entre la representante republicana Ashley Hinson y el candidato demócrata Josh Turek. Ambos aspiran a quedarse con el escaño dejado por la republicana Joni Ernst, quien declinó presentarse a la reelección.
Todo hace prever que la lucha aquí será de voto a voto. Al menos así lo dicen las encuestas: un sondeo de NYT/Siena dio un apoyo del 58/ a Hinson y del 47% Turek; mientras que una consulta de Fox News marcó un apoyo del 49% para Turek y del 47% para la candidata demócrata.
El factor Trump podría jugar en esta votación. Según CNN, políticas como los aranceles y la guerra en Irán han impactado bastante en la economía local, lo que ha provocado que el apoyo al Mandatario en Iowa disminuya. En esa línea, Turek se ha empeñado en vincular directamente a su rival con el líder republicano.
Hinson, por su parte, ha buscado desmarcarse de Trump al punto de que exigió el cese inmediato de la guerra en Irán para así reducir los precios.
Maine: La veterana senadora que busca la reelección
Al igual que Iowa, el escenario en Maine es completamente incierto. Aquí, la republicana Susan Collins aspira a un nuevo periodo en el Senado, al cual llegó en 1997. Sin embargo, todo apunta a que la reelección será, a lo menos, difícil.
Las encuestas señalan un promedio del 47,3% de apoyo para la legisladora, versus el 47,5% que marca su rival, el demócrata Troy Jackson. Decir que la lucha está reñida es poco.
Así las cosas, según CNN, la contienda depende más de la imagen negativa que se tiene de Collins por su apoyo al Presidente Trump que por las capacidades de Jackson.
Alaska: Un alcance de nombre que encendió las alarmas
Alaska es otro estado que preocupa a los republicanos. Esta votación cuenta con una particularidad: de los cuatro candidatos, hay dos que se llaman igual. Hablamos del actual senador Dan S. Sullivan y el profesor Dan J. Sullivan Jr., que compite como independiente. Vale decir que no hay parentesco entre ambos postulantes.
Esta situación ha encendido las alarmas en el Partido Republicano, preocupado ante la posibilidad de que los electores confundan a los Sullivan.
Las encuestas, de momento, pronostican un triunfo de la excongresista demócrata Mary Peltola, con el 50% de los votos, frente al 43% del senador Sullivan.

