El precio de la carne de res puede subir hasta 19% en 2026 y se estima que no se normalice hasta 2028.
PORTLAND – Comprar carne de res en Estados Unidos es cada vez más caro. La libra de carne molida alcanzó los $6.70 en marzo de 2026, casi un dólar más que un año antes, mientras que algunos cortes ya superan los $12.73 por libra, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). No parece que los precios bajen pronto: el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé que los precios subirán al menos 10% en 2026, con estimaciones que llegan hasta 18.3%, y se prevé que se mantengan así hasta 2028.
El precio que se siente en el carrito
La carne de res está en sus niveles más altos en más de 70 años. La carne molida, el corte más accesible para la mayoría de los hogares hispanos, pasó de $3.96 por libra en 2021 a $6.70 en marzo de 2026, un aumento superior al 69% en cinco años, de acuerdo con registros de la Reserva Federal.
Para una familia que consume cuatro libras de carne a la semana, ese incremento implica $11.76 adicionales al mes respecto al 2025 y $141 más al año solo por este producto. Este incremento significa recortar otros rubros en el presupuesto, desde frutas y verduras hasta transporte o el pago de otros servicios.
Y el golpe no termina ahí: los analistas advierten que estos precios se mantendrán por varios meses más e incluso seguirán avanzando.
¿Por qué el precio de la carne no va a bajar?
Uno de los principales motivos es que el hato de ganado bovino en Estados Unidos llegó a su nivel más bajo en 75 años, según la Federación Estadounidense de Productores Agrícolas (AFBF). La reducción ha sido de 8.2 millones de animales, un 8.6% menos, respecto a 2020, debido a sequías persistentes en estados clave como Texas, Oklahoma y Kansas, que obligaron a muchos rancheros a liquidar parte de sus rebaños.
A esto se suma el encarecimiento del diésel, que impacta toda la cadena: desde la operación de maquinaria en los ranchos hasta el transporte de la carne procesada a los supermercados. De acuerdo con el economista de la Universidad Estatal de Michigan, David Ortega, los precios del combustible “impactan los costos a lo largo de toda la cadena agroalimentaria, desde el uso de cosechadoras hasta el envío de carne ya procesada a los comercios”.
Por ello, productores y economistas señalan que el hato ganadero no se recuperará antes de 2028. Es decir, la presión sobre los precios no es una subida pasajera y requiere soluciones complejas.
La demanda no afloja: se compra menos, pero más caro
Pese al encarecimiento, los estadounidenses no han dejado de comprar carne. NielsenIQ reportó que las ventas de carne de res por unidades solo cayeron alrededor de 4% interanual, mientras que las ventas en valor aumentaron cerca de 8%, lo que significa que el consumidor ha ajustado la cantidad que compra, pero no renuncia a comprar el producto.
Glynn Tonsor, profesor de economía agrícola en la Universidad Estatal de Kansas y responsable del Monitor de Demanda de Carne, lo resumió así: “La demanda doméstica de carne de res en EE.UU. ha crecido en cada uno de los últimos dos años, y esa fuerza económica tiene el efecto de elevar los precios. Eso es, de hecho, un factor económico más importante que cualquier problema en la oferta”.
Otro dato relevante: el porcentaje de estadounidenses que se declaran veganos o vegetarianos cayó de 14% en 2020 a 7% en 2025. Este dato indica que hay más personas interesadas en adquirir carne y optan por un producto cuyo suministro es limitado.
¿Qué puede hacer el consumidor hoy para acceder a la carne de res?
En un mercado con precios tan altos, organizaciones comunitarias y especialistas proponen algunas acciones prácticas para las familias de recursos limitados:
- Comparar precios entre tiendas: las diferencias por libra pueden superar el dólar en el mismo vecindario
- Elegir cortes menos demandados como chambarete, paleta o costillas cortas, que suelen ser más baratos y rinden bien en guisos y cocciones lentas
- Aprovechar ofertas semanales y comprar en volumen cuando hay descuentos, para luego congelar porciones
- Reservar los cortes prime para ocasiones especiales, reduciendo su consumo semanal
- Revisar el origen: en muchos barrios, las carnicerías con carne importada de México o Argentina ofrecen precios más competitivos que las grandes cadenas
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre la línea de carne premium de carne de res
¿Cuánto se ha encarecido la carne molida?
Pasó de alrededor de $3.96 por libra en 2021 a cerca de $6.70 en marzo de 2026, un aumento de más del 69% en cinco años, según datos oficiales de precios al consumidor.
¿La línea Smokehouse de Walmart está en todo Estados Unidos?
No. Por ahora fue lanzada como exclusiva de Texas, aunque algunos productos pueden comprarse en línea y enviarse a otras zonas según disponibilidad.
¿Por qué hay tan poco ganado?
Sequías prolongadas y costos altos obligaron a muchos rancheros a reducir sus rebaños. Desde 2020 se han perdido más de 8 millones de cabezas, y la recuperación tomará varios años.
¿Qué alternativas tienen las familias hispanas para ahorrar?
Buscar cortes más económicos, privilegiar guisos que rinden varios días, aprovechar ofertas y combinar la carne de res con otras proteínas como pollo, cerdo, frijoles y huevo.
¿Es realista esperar que baje la carne este año?
Los analistas no ven una baja significativa en 2026. Una oferta limitada, demanda fuerte y costos altos sugieren que, en el mejor de los casos, los precios se estabilizarán en niveles altos.
Conclusión
La decisión de Walmart de lanzar cortes premium en medio de la peor crisis de precios de carne en décadas es una apuesta para posicionarse en el futuro. Si la cadena de precios bajos apuesta por el mercado de lujo, asume que la carne de res accesible dejó de ser rentable como propuesta de valor masiva.
Para las familias hispanas, que destinan una parte importante de su gasto alimentario a la proteína animal, la pregunta es cuánto más podrán absorber antes de ajustar por completo su dieta para mantener su presupuesto semanal. La respuesta llegará en los próximos meses, y probablemente no sea la que esperaban.
