Desde Teherán recalcaron que el memorándum de entendimiento es «el resultado de la resistencia y la determinación de la valiente nación iraní».
TEHERÁN – Irán consideró este miércoles que el acuerdo alcanzado para poner fin a la guerra en Medio Oriente es «una declaración de derrota de Estados Unidos», justo cuando el jefe de la diplomacia de Washington, Marco Rubio, realiza una gira por los países del Golfo más afectados por las represalias de Teherán.
Las hostilidades, que comenzaron con una campaña de ataques masivos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, se suspendieron tras la firma la semana pasada de ese pacto preliminar, que los líderes de la república islámica consideran una victoria.
El conflicto sembró el caos en la región. Teherán bloqueó en represalia el estrecho de Ormuz, una vía comercial clave para los hidrocarburos, y lanzó miles de drones y misiles contra sus vecinos del Golfo, donde Washington tiene una nutrida presencia militar.
Luego de la firma del marco de acuerdo, ambas partes iniciaron un proceso destinado a alcanzar un arreglo permanente, lo que dio aire al liderazgo de Irán.
«El memorándum de entendimiento de Islamabad no es el fruto de presiones ni de coacción, sino el resultado de la resistencia y la determinación de la valiente nación iraní», defendió este miércoles su jefe negociador, Mohamad Baqer Qalibaf, sobre el acuerdo, que se concretó gracias a la mediación de Pakistán.
«Por eso, el memorándum de entendimiento de Islamabad ha adquirido el valor de una declaración de derrota de Estados Unidos», continuó el presidente del Parlamento iraní, al agregar que son los países de la región los que deben garantizar la seguridad en Medio Oriente.
Washington mantiene varias bases militares en toda la zona, especialmente en el Golfo, precisamente donde Rubio arrancó este miércoles una gira con el objetivo de tranquilizar a sus aliados.
«Coexistencia»
Luego de llegar la víspera a Emiratos Árabes Unidos, el secretario de Estado discutió este miércoles el acuerdo junto a su líder, el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan, y renovó el compromiso de Washington «con la seguridad de los Emiratos», según un portavoz.
Rubio tiene previsto luego partir a Kuwait y a Bahrein, donde asistirá a una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo.
El funcionario estadounidense ya adelantó que tiene la intención de abordar con los dirigentes regionales el memorando de entendimiento con Teherán, el cual no aborda el programa de misiles iraní ni el apoyo a sus grupos aliados -como Hezbollah en Líbano y los rebeldes hutíes en Yemen-, dos preocupaciones de larga data para sus vecinos e Israel.
Rubio insistió en que ningún país tiene derecho a exigir peajes en el estrecho de Ormuz, después de que Omán e Irán, países ribereños de esa vía navegable, sugirieran que en un futuro podrían cobrar un dinero en concepto de «servicios marítimos» en la zona.
«Es una vía navegable internacional. Ningún país tiene permitido cobrar peajes o tasas en una vía navegable internacional», afirmó al llegar a Abu Dabi, reiterando una postura que Estados Unidos ha mantenido a lo largo de la guerra.
Pero Irán se mostró desafiante, y pareció insistir en que a los países del Golfo les iría mejor alineándose con la república islámica en lugar de con Occidente.
«No vemos el futuro de la región en la confrontación, sino en la interacción», clamó Qalibaf.
El principal negociador de Irán también reiteró que la paz en Líbano, país que fue arrastrado a la guerra cuando el grupo proiraní Hezbollah atacó a Israel, es un pilar fundamental para alcanzar un acuerdo definitivo con Estados Unidos.
