El Mandatario optó por mantenerse junto a los jugadores españoles mientras levantaban la copa.
NUEVA JERSEY – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se aseguró una parte del protagonismo en la final del Mundial este domingo, al permanecer en el escenario junto a la selección España cuando levantaba el trofeo tras vencer a Argentina.
Pese a que fue recibido entre abucheos cuando salió al césped acompañado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, Trump disfrutó de la atención al cierre de un torneo que calificó como «el evento deportivo más exitoso quizá en la historia del mundo».
El mandatario se quedó brevemente en el escenario mientras Infantino intentaba guiarlo fuera, justo cuando el equipo español sostenía el trofeo en alto.
Trump, de 80 años, incluso hizo una versión rápida de su característico baile frente a los jugadores españoles.
Llegó al estadio en su helicóptero Marine One para ver el partido entre España y Argentina por la copa máxima. Se sentó junto a Infantino, que además es su amigo, y la primera dama, Melania.
El presidente estadounidense dijo antes del inicio del partido que creía que la superestrella Lionel Messi le daría a Argentina la ventaja.
También agregó que el presidente de derecha Javier Milei, que no asistió por superstición, es «un amigo mío. Ha hecho un gran trabajo».
El líder estadounidense se sentó cerca de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, con quienes no tiene una relación tan amistosa.
Trump mantuvo breves intercambios con los dirigentes de los países coanfitriones del torneo.
